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El empleado afirma que trató de protegerse de las agresiones con su brazo, lo que le causó varias lesiones en la extremidad superior debido a los impactos del palo. También sufrió un golpe fuerte en el tórax.

La víctima acudió rápidamente a un centro de salud para ser evaluado con policontusiones en codo y dorso de muñeca izquierda y con un ataque agudo de ansiedad. El trabajador afirmó que tuvo miedo por su vida.

Al día siguiente de la agresión, el trabajador recibió una carta de despido disciplinario por una “brutal pelea con su compañero de trabajo”, por lo que se dirigió al sindicato UGT, donde dio cuenta de la homofobia que había estado sufriendo desde hace tiempo. El trabajador también informó que ya había notificado a su superior este tipo de comportamientos homófobos, pero que, sin embargo, este no lo tomó en cuenta.

UGT avisó a la Asociación LGTB de la Comunidad de Madrid y de las Universidades Complutense y Politécnica (Arcópoli), en virtud del convenio de colaboración que tienen ambas entidades por el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, y se le prestó ayuda psicológica y orientación jurídica. El abogado de UGT interpuso una demanda de despido nulo por vulneración de los derechos fundamentales.

Según Arcópoli, los incidentes discriminatorios en el ámbito laboral a menudo pasan sin ser denunciados. El 60% de los trabajadores afirman haber sufrido algún incidente por LGTBfobia en los dos últimos años, pero no llegan a denunciar. “Es imprescindible denunciar un incidente por LGTBfobia si lo estás sufriendo en tu trabajo, puesto que, si no, podría ir a más. La denuncia es nuestra mayor arma”, aseveró el vocal laboral de Arcópoli José Luis Sánchez.