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El candidato a la Presidencia del PP Pablo Casado negó este jueves que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy haya intentado impedir la comida que tiene prevista con varios exministros de sus gobiernos que le respaldan frente a Soraya Sáenz de Santamaría y que demuestra, apuntó, que es mentira cuando se dice que ella representa mejor que él el legado de Rajoy.

En una entrevista en la Ser recogida por Servimedia, Casado aseguró que si gana el Congreso del próximo fin de semana integrará a Sáenz de Santamaría y a su equipo “sin ningún problema”. Sobre la comida de hoy con exministros, explicó que está planificada “hace tiempo” porque algunos de ellos viven fuera de España y demuestra “que algunas cosas no eran ciertas”, como cuando se decía que “algunos representaban mejor el legado de Rajoy” que él.

Subrayó, en ese sentido, que ha defendido a los gobiernos de Rajoy durante siete años, tres de ellos como portavoz “en las peores circunstancias”, y parte de sus ministros se sienten identificados con su proyecto, como es el caso del comisario de la Unión Europea Miguel Arias Cañete o quien fue su secretaria general en el PP durante una década, Dolores de Cospedal.

Preguntado expresamente por si es cierto que Rajoy ha intentado impedir esa comida, aseguró que “no es así” porque está cumpliendo la neutralidad que prometió y “se está comportando como un cabellero”. “Me consta que no ha sido así”, insistió, al tiempo que precisó que la comida “no es contra Soraya”.

Casado reiteró que Rajoy está manteniendo una neutralidad “exquisita”, al igual que José María Aznar, por lo que “lamentablemente” no cuenta con el apoyo de ninguno de los dos en este proceso. Sin embargo, añadió, sí hay un expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, que “se ha decantado” por su contrincante al respaldar su posición ante la situación en Cataluña. “No me gustaría que lo dijera de mí”, precisó, porque si el PP secunda la tesis de una posición “débil y de diálogo” con los independentistas “no nos va a venir nada bien electoralmente”.

En este sentido, subrayó que el propio Gobierno “recitificó” su llamada 'operación diálogo' con Cataluña cuando aplicó el artículo 155 de la Constitución, que no aplicó antes por la “deslealtad” del PSOE y de Ciudadanos. Precisó, en todo caso, que no se le puede acusar de criticar a Rajoy cuando cuestiona la idoneidad de aquella operación capitaneada por Sáenz de Santamaría cuando también está avalando muchas decisiones de otros de los ministros, como la ley de seguridad ciudadana, de Jorge Fernández Díaz, o la Lomce de José Ignacio Wert.

Sobre la polémica acerca de su máster, insistió en que es un tema “irrelevante y capcioso” que responde a una “muy mala intención por parte de algunos”. Preguntado sobre su dimitiría en caso de ser imputado, respondió que la imputación es “algo que no va a ocurrir en mi caso”, y alegó además “conocimiento de causa” para asegurar que todo salió “solo para perjudicarme sabiendo que no tenía ningún recorrido”.

Acerca de la decisión del Gobierno de exhumar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos, Casado aseguró que no entiende “ese revisionismo” porque España tiene que mirar al futuro y no “abrir viejas heridas”.