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Los candidatos a la Presidencia del Partido Popular, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, entraron este martes en una 'batalla' por la cifra de compromisarios, al trasladar ambos que prevén imponerse en la votación del sábado porque sus equipos han testado concienzudamente sus apoyos y calculan que tienen el respaldo de más del 60% de los delegados que votarán en el Congreso Extraordinario.

A tan solo cuatro días de que 3.082 compromisarios decidan quién será el sucesor de Mariano Rajoy, el equipo de Sáenz de Santamaría prevé alzarse con la victoria en el cónclave de este fin de semana con el apoyo de “más del 60%” de delegados que representan a los afiliados populares y así lo trasladan desde su entorno tras hacer un análisis “serio y riguroso” del equilibrio de fuerzas.

Fuentes de la candidatura de la que fuera 'número dos' de Rajoy en La Moncloa evalúan que “se puede estar produciendo un 50% de trasvase” de compromisarios de las provincias en las que ganó María Dolores de Cospedal, que ahora se ha posicionado con el vicesecretario general de Comunicación, al igual que el resto de precandidatos que no pasaron el primer corte (Elio Cabanes, José Manuel García-Margallo y José Ramón García-Hernández)

A ojos de los afines a Sáenz de Santamaría, se trata de un “pacto de perdedores” y de una “alianza antinatura”. Creen que los de Casado se equivocan al “sumar directamente” los apoyos que presuponen al resto de precandidatos a liderar el PP que vieron frustradas sus intenciones tras la votación del 5 de julio, donde los afiliados hicieron vencedora a la exvicepresidenta con 1.500 votos más que el segundo clasificado.

Dicen los de Sáenz de Santamaría que el porcentaje de indecisos es “pequeño” y que en este momento se impondrían “ampliamente, por encima de los 15 puntos, sobre Casado”. El equipo del que fuera vicesecretario general de Comunicación niega la mayor y sostiene que tiene de su lado al 65% de los compromisarios con derecho a votar a la persona que dará el relevo a Rajoy el próximo sábado.

El entorno de Casado niega que haga “las cuentas de la vieja”, tal y como ayer valoró su contrincante, y defiende su análisis de datos. Explican que van por el segundo barrido y que para decir que cuentan con el voto de un compromisario se han cerciorado previamente, “validándolo por dos o tres fuentes distintas”.

En este momento, transmiten que cuentan con el apoyo de 2.100 compromisarios y que han “detectado” que Sáenz de Santamaría tiene de su parte a 836 de los delegados. No obstante, reconocen que aún les quedan datos para concluir este segundo análisis de la situación, a pesar de que no vaticinan cambios significativos. Así las cosas, se aventuran a decir que “un 65% de los votos están con Casado”.

Niegan que el “estilo de Pablo” sea “presionar” y creen que la candidatura de Sáenz de Santamaría ha dado un dato similar al suyo porque “hay un caso que se repite una y otra vez” y que no tienen en cuenta sus contrincantes: “Están contando como compromisarios propios a gente que es abiertamente de Casado y hay muchos que no van a salir a decirlo”, señalan.

Ponen como ejemplo Andalucía, uno de los 'feudos' más importantes y que se posicionó mayoritariamente a favor de Sáenz de Santamaría en número de afiliados. “El 48% lo tiene Pablo”, subrayan. Su análisis de 'big data' les hace sentir que van “muy por delante” de la que fuera 'número dos' de Rajoy en La Moncloa.

ENCUENTRO “DISCRETO” ENTRE CANDIDATOS

Y, en mitad de esta competición de los equipos por exhibir sus apoyos en la recta final de la campaña, Sáenz de Santamaría y Casado fueron al Pleno del Congreso de los Diputados para ver la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y después mantuvieron un encuentro “discreto” en la sede nacional de la formación.

Cumplieron así con el compromiso que ambos habían manifestado de charlar en privado tras ser los dos seleccionados por los afiliados en la votación del pasado 5 de julio. Según el entorno de Sáenz de Santamaría, el tono de esta reunión “discreta” fue “cordial”. Desde el equipo de Casado recalcaron que ha sido una “conversación privada” en la que su candidato ha trasladado que hay “que cumplir las normas” estatuarias que contemplan la doble vuelta.

Fuentes populares próximas a Casado trasladaron a Servimedia que no descartan una integración en el propio Congreso Nacional, que comienza este viernes. Eso sí, matizaron que dicha unión necesariamente tendría que partir si la exvicepresidenta retira su candidatura porque asume que perderá.

Se ven fuertes y en ello se escudan para mantener esta posición, a pesar de las peticiones de unidad de un sector mayoritario del PP. Al verse con opciones, la intención de Casado es continuar “hasta el final”. “Más de la mitad del Gobierno de Rajoy está apostando por Pablo y es el único que puede integrar”, dicen, y ven el mejor ejemplo de ello en que el resto de precandidatos que no pasaron el primer corte han decidido sumar sus fuerzas a este proyecto.

Los valedores de la exvicepresidenta ven difícil el acuerdo previo que tanto se han esforzado en reclamar públicamente aunque esta “campaña de unidad” fue “muy bien recibida” y contrastó con “las dudas a la hora de plantear la estrategia de otros candidatos”. Es más, piensan que los compromisarios “no entienden” que Casado y Cospedal alardeen ahora de su cercanía cuando hicieron una “campaña tremendamente belicosa” entre ellos.

En lo que sí coinciden ambos equipos coinciden es en alabar la “exquisita neutralidad” de Rajoy, a pesar de las informaciones que apuntan a que podría estar haciendo maniobras discretas con dirigentes populares de absoluta confianza. El todavía líder del PP será el protagonista del primer día del 19 Congreso Nacional del PP y ya será el sábado cuando los dos aspirantes a tomar el control orgánico de Génova se enfrenten al control definitivo: al de las urnas en las que los compromisarios decidirán el futuro del PP.