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La exhumación de los restos de Franco fue el primer anuncio de Sánchez en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados para dar cuenta de la última reunión del Consejo Europeo y exponer su programa de Gobierno.

Subrayó que una sociedad que pretende mirar al futuro tiene que estar “en paz” con su pasado y que ninguna democracia puede permitirse “monumentos que ensalcen una dictadura”. “La nuestra tampoco”, sentenció, por lo que la decisión de transformar el Valle de los Caídos es “firme” y se va a proceder a exhumar los restos del dictador. La materialización, “a falta de los últimos retoques del instrumento que lo hará posible”, aseguró, será “en breve”.

Las heridas han estado abierta “muchos años, demasiados, y ha llegado el momento de cerrarlas”, argumentó el presidente. La democracia española, concluyó, tendrá “símbolos que unan a la ciudadanía, no que la separen”.

Antes de entrar al hemiciclo, preguntado por cuándo se exhumarán esos restos del Valle de los Caídos, Sánchez se limitó a decir: “Pronto, muy pronto”. El pasado 27 de junio, en una conversación informal con periodistas en el patio del Congreso, Sánchez dijo que la exhumación pillaría “trabajando” a los periodistas y después fuentes gubernamentales precisaron que sería en julio. Sin embargo, en los últimos días varios ministros han reconocido las dificultades jurídicas para proceder a la exhumación en ese plazo.