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La Policía Nacional está investigando la exponencial crecida de los pisos convertidos en burdeles por todo Madrid, sobre todo concentrados en las zonas de Ciudad Lineal y Usera, calculando la cifra de 400 pisos repartidos por toda la ciudad donde las mafias actúan en este tipo de negocio.  

La falta de recursos legales para poder desmantelar este tipo de actividades lleva a que estos pisos se llenen de mafias y prostitución, ya que la policía tiene mucho más controlados los clubes de alterne, ya que aproximadamente el 35% de los clubes de Madrid han cerrado en los últimos años. 

La lucha contra estas mafias pasa por las actuaciones judiciales, que en ocasiones no permiten la erradicación de la prostitución clandestina. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado también recurren a la Ley de Seguridad Ciudadana, que prohíbe las actividades sexuales y la prostitución en lugares públicos.