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Según ha informado hoy el cuerpo, los agentes detuvieron a cinco altos mandos de la organización criminal y efectuaron tres registros en El Ejido (Almería), provincia donde ha sido desarticulada la banda. La investigación llevaba meses en marcha, cuando se detectó en Cádiz una gran llegada de pateras por el Mediterráneo.

La organización se dedicaba a captar a personas en Marruecos y les cobraba entre 2.000 y 5.500 euros por intentar llegar a España en patera. Además, la banda también contaba con una rama española, que era la encargada de recibir las embarcaciones que llegaban a Tarifa (Cádiz) y trasladar a los inmigrantes a Almería.

Además, la banda criminal, cuando ya se encontraban en Almería, privaba a los inmigrantes de su libertad y les exigía otro pago, de entre 400 y 600 euros, amenazándoles con ser entregados a la policía española por su situación irregular.

Según los datos de la Guardia Civil, la organización participó en al menos 19 traslados de inmigrantes hacia España, por lo que acabaron cobrando de forma ilegal a más de 100 inmigrantes, entre ellos 15 menores de edad no acompañados.

El cuerpo calcula que la banda acabó obteniendo unos 200.000 euros de beneficio durante 2018, ya que la investigación y el seguimiento por parte de la Guardia Civil comenzó el pasado mes de enero.