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La Comisión Organizadora del XIX Congreso (COC) del Partido Popular ha decidido habilitar cabinas y proporcionar sobres para las papeletas que utilizarán los 3.082 compromisarios llamados a participar en la votación del sábado 21 de julio, en la que se elegirá al sucesor de Mariano Rajoy.

Así lo anunció este viernes el presidente de la COC, Luis de Grandes, al presentar en rueda de prensa en la sede nacional del partido el programa provisional del cónclave del 20 y 21 de julio en el que Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado compiten por la Presidencia de la formación.

El viernes 20 de julio se ha concebido como un “homenaje” al presidente saliente del PP, Mariano Rajoy, que “no se marcha por la puerta de atrás, sino con grandeza, altura de miras y querido por toda la organización”, según recalcó De Grandes. “Habrá que escuchar con atención qué nos dice y qué desea para el que ha sido y seguirá siendo su partido”, subrayó.

NEUTRALIDAD DE RAJOY

Recalcó el papel “absolutamente neutro” que el expresidente del Gobierno está manteniendo en todo el proceso congresual y se mostró convencido de que “no va a hacer en su discurso nada que favorezca a nadie” en la contienda, ni hará “ningún tipo de inducción” para votar a Sáenz de Santamaría o a Casado.

Aseguró que no recibe “consignas de nadie” y tampoco de Rajoy. Eludió especular con la posibilidad de que ostente la Presidencia de honor del PP, vacante tras la renuncia de José María Aznar por sus sonadas discrepancias con la formación. “No se ha planteado nada aún ni hay ningún tipo de previsión”, señaló, escudándose en que esta propuesta dependerá del nuevo líder.

El Congreso dará el pistoletazo de salida el viernes 20 de julio a las 16.30 horas, con el discurso de Grandes y su propuesta para la Mesa del Congreso, que ha de tomar las riendas del cónclave y asumir “la autoridad” mientras la COC sigue trabajando “en la parte material”. Después, entregará “los trastos” a quien haya sido aclamado presidente del Congreso y se aprobará definitivamente el Reglamento.

Tras ello, se cumplirá con “el trámite” del informe que corresponde al Comité Nacional de Derechos y Garantías, según lo que dictan los Estatutos. En este caso se han evitado las intervenciones de los portavoces parlamentarios dado que hay un tiempo “muy constreñido”, pero sí tomará la palabra la todavía secretaria general, María Dolores de Cospedal.

Tras alcanzar el bronce en la primera vuelta de las primarias y quedarse al margen de la competición por la Presidencia del PP, deberá dirigirse a los compromisarios para hacer el informe de gestión y votación, un trámite que es es habitual aunque esta vez alcance un “especial interés” por la “importancia” que ha tenido en el proceso.

EL SÁBADO, DISCURSO Y VOTACIÓN DE CANDIDATOS

El sábado por la mañana será cuando los candidatos presenten sus proyectos y para asegurar un “sistema limpio y claro” se ha acordado que haya sobres que “garanticen en todo caso la libertad de los votantes” y también cabinas para votar. La COC se volverá a reunir el próximo lunes y ahí decidirá, previa consulta con los aspirantes, si habrá papeletas impresas o no.

Casado demandó formalmente a la COC que se garantizase la libertad de los delegados con cabinas y sobres, aunque De Grandes aseguró que se ha determinado que sea así por una “propia reflexión” y “no a petición de parte”. Las mesas se ordenarán por orden alfabético, “como toda la vida”, y “no habrá corralitos por regiones”.

Los compromisarios, finalmente 3.082 tras algunas “impugnaciones” exentas de “relevancia política”, votarán al presidente nacional el sábado a las 11.00 y la proclamación de resultados está prevista a las 13.00 horas. La tradición marca que el líder de la formación reúna al Comité Ejecutivo nada más terminar el cónclave y pueda anunciar quién ostentará la Secretaría General.

La posibilidad de celebrar un debate entre los dos candidatos se enfría, ya que, en palabras del presidente de la COC, “hoy no existe consenso entre los candidatos”. Además, explicó que los 'inputs' que le llegan de diferentes barones territoriales y cargos populares es que este cara a cara podría hacer “más daño que otra cosa” al PP.

'EL FUTURO DE ESPAÑA'

Lo que sí se decidió en la reunión de este viernes fue que 'El futuro de España' sea el lema del Congreso Nacional. En el logo se rescata la imagen de la encina, que ya protagonizó al escenografía de la Convención del PP del pasado abril, porque es “un árbol representativo de los valores” de un partido “en constante crecimiento”.

“Estamos representados todos, al margen de las propias variables internas, con un mismo tronco y con unas raíces profundas”, enfatizó De Grandes, para quien los valores del PP son “inamovibles”. Eso no quita, reconoció, que los candidatos a la Presidencia hagan sus propias propuestas ideológicas en su discurso, a pesar de que este Congreso no suponga una revisión en este sentido.

El responsable del proceso congresual valoró que Sáenz de Santamaría y Casado “han estado a buena altura” hasta ahora porque no se han producido “descalificaciones graves”, aunque sí “pullazos y rencillas”. Eso sí, tras recibir informaciones de que “se estaba elevando el tono” en las últimas horas, alertó de que “si se pasa de tono, a lo mejor se lanza algún tipo de advertencia”.

No es previsible que se curse invitación a responsables de otros partidos políticos y aún se evalúa si los agentes económicos y sociales estarán presentes, como suele ser habitual, en el cónclave. En el ámbito internacional, han confirmado su presencia el presidente del Partido Popular Europeo, Joseph Daul, y el presidente del Grupo Popular Europeo, Manfred Weber.