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Mostrar públicamente la homosexualidad aún está perseguido en 72 países, según datos de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA), en un contexto en el que incluso las sociedades más avanzadas como la Unión Europea aún permiten que sus Estados miembros esterilicen a personas transexuales.

A dos días de que se celebre el Día del Orgullo LGTB, Amnistía Internacional ha señalado directamente a Rusia por perseguir a activistas y reprimir la libre expresión de los homosexuales, que pueden ser denunciados por mostrarse públicamente con personas de su mismo sexo.

Desde junio de 2013, las autoridades rusas pueden multar a quienes “promueven relaciones sexuales no tradicionales”, una medida que ha dibujado el camino para perseguir a asociaciones LGTB amparada por la conocida como ley de propaganda homosexual.

“Es urgente que en Rusia quienes defienden los derechos humanos vean reconocida su labor, gocen de protección y tengan libertad para realizar su trabajo sin obstáculos, sin temor a represalias y puedan expresar públicamente sus opiniones”, declaró el responsable del trabajo LGTB de Amnistía Internacional España, Carlos Sanguino.

“En más de un tercio de los países del mundo ser una persona LGTB supone un grave peligro; en 72 de ellos se castiga con pena de cárcel e incluso en ocho países está castigado con la pena de muerte”, denunció el coordinador de Internacional y Derechos Humanos de la Federación Estatal LGTB, Rubén López.

La situación en la Unión Europea es diferente, pero los colectivos LGTB alertan estos días de que aún hay 18 países europeos que aún obligan a las personas transexuales a esterilizarse, una acción a la que todavía no puesto coto la UE.

Entre ellos destacan Finlandia, Serbia o Rumanía, pero incluso la considerada capital de Europa, Bélgica, imponía esta práctica hasta hace apenas un año. Las asociaciones exigen al Consejo de Europa que garantice la “dignidad” de este colectivo y elimine las “trabas”.