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El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, admitió este jueves que habría dado el paso al liderazgo del Partido Popular si el proceso de sucesión a nivel nacional se hubiera dado en el año 2020, tras acabar el mandato en su comunidad autónoma.

“¡Pero esto no ocurrió en 2020!”, enfatizó Feijóo en una entrevista en la Cope recogida por Servimedia unas horas después de que los siete aspirantes a tomar las riendas de Génova hayan oficializado su precandidatura con la presentación de los avales necesarios.

Recordó que de los que estaban “dudando” si concurrir a la carrera sucesoria tan sólo en su caso había “responsabilidades” de Gobierno al frente de una autonomía. “Si esta posibilidad es en el año 2020… Soy político, me gusta la política y el mayor honor que puedo tener como militante del PP es presidir el PP en España”, reconoció.

“Yo tengo un compromiso en Galicia hasta el año 2020, fin de la cita. A partir de 2020, ya veremos”, sentenció el dirigente popular, que se declaró sorprendido por el número de dirigentes populares que le animaron a intentar dar el relevo a Mariano Rajoy y pensaron que “podía ser la persona determinante”.

Negó que el “miedo” a “fotos de hace 25 años” sobre las que la gente está “harta” de escuchar “explicaciones” haya influido de modo alguno en su determinación. “¿Es tan difícil de entender que alguien ha sacado mayoría absoluta con un lema en la campaña que decía 'Feijóo en Galicia sí' no pueda faltar a su palabra?”, se preguntó.

“Si me dedico un par de días a Génova y otros dos a la Xunta, le aseguro que no vuelvo a Galicia ni a tomar una centolla, eso no es posible”, manifestó, intentando explicar así que en su decisión pesó que “ser presidente del PP de España y ser presidente de la Xunta es absolutamente incompatible”.

Por último, señaló que esperará a que la militancia vote el 5 de julio antes de hacer cualquier pronunciamiento público sobre los aspirantes. “Cuando sepamos lo que la gente piensa, podremos decir lo que pensamos nosotros, pero durante este tiempo no es bueno para el partido que dirigentes digan lo que piensan para condicionar los votos”, argumentó.