Compartir

La fundadora y diputada de Podemos Carolina Bescansa propuso este lunes que el Senado deje de ser la Cámara que es actualmente y se convierta en un cónclave donde representantes de las comunidades autónomas repartan anualmente, sin intervención de ningún representante del Estado, el dinero que el Gobierno central destine a financaición autonómica.

Bescansa expuso en el Club Siglo XXI su propuesta de reforma de la Constitución para acometer la que ella entiende como crisis territorial del Estado; una crisis distinta de la crisis política catalana y la crisis de Estado consistente en que la Generalitat, un poder legítimo de dicho Estado, desobedeciera a otro poder legítimo como el Tribunal Constitucional, pero cuya resolución cree que ayudaría a resolver las otras dos.

El primer aspecto de su propuesta consistiría en dicha reforma del Senado, que evitaría que esta Cámara, en lugar de ser de índole territorial lo sea en la práctica de bloqueo que hace la Constitución “irreformable”. Todos los senadores pasarían a ser elegidos en el ámbito autonómico y todas las comunidades tendrían el mismo número de representantes, con independencia de su peso demográfico.

La única competencia del Senado pasaría a ser la aprobación de la financiación autonómica anual y la distribución de recursos e inversiones, y dejaría de ser Cámara de segunda lectura y de contar en ella con representantes del Estado o de partidos. Allí las comunidades debatirían y aprobarían “criterios fijos e iguales” de distribución de los fondos, porque los elementos diferenciales como la lengua no pueden influir en el acceso igual a la Sanidad, y partidos nacionalistas como el PNV no obtendrían una financiación adicional como la que ha logrado este año en la negociación de los Presupuestos.

Otra de sus ideas para reformar la Constitución es limitar los poderes del Ejecutivo, para que no pueda vetar la aprobación de leyes en el Parlamento como hizo el Gobierno del PP en 2017 ni intervenir en los nombramientos del Poder Judicial ni orientar las acciones de la Fiscalía General del Estado. Por último, Bescansa propuso que el presidente del Gobierno sea designado por elección directa de los votantes en un sistema a dos vueltas.

La diputada de Podemos defendió, además, “renovar la legitimidad constitucional” con un referéndum entre el conjunto de los españoles pero tomando cada comunidad autónoma como un sujeto político, de forma que cualquiera de ellas podría rechazar la Constitución. No obstante, precisó, en ese punto “empezaría y acabaría” el derecho de autodeterminación, de forma que una comunidad ya no podría independizarse después de ratificar la Carta Magna.

En el coloquio, Bescansa señaló que ve en el nuevo Gobierno socialista una “enorme debilidad” para afrontar el reto de reformar la Constitución, atribuyó a la “desconfianza” entre el PSOE y Podemos que no se desalojara en 2016 del Ejecutivo al PP y apuntó que, ahora que se pueden aprobar leyes entre ambos, “más vale tarde que nunca”, hay que “tratar de establecer el mayor consenso con las fuerzas del arco parlamentario para legislar”. Según dijo, no ve que su predicamento en Podemos haya disminuido por el hecho de que se filtrara un documento suyo para aliarse con Íñigo Errejón y destituir al secretario general, Pablo Iglesias.