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Pedro Sánchez afrontará desde este lunes su tercera semana al frente del Gobierno con una gran exposición pública después del silencio que lo ha rodeado en sus primeros días al frente del Ejecutivo, a pesar de que ya ha sufrido su primera crisis con la salida de Màxim Huerta del Gabinete.

El presidente comenzará el lunes, después de la reunión de la dirección del PSOE, con una entrevista por la noche en TVE, con la que quiere evidenciar su apuesta por los medios públicos y desde donde reivindicará la información veraz y la apuesta socialista por renovar a la actual dirección de la cadena pública.

El martes, Sánchez acudirá por primera vez a la sesión de control en el Senado como presidente. Ésta será, además, su primera intervención, en todos los sentidos, en la Cámara Alta como político, ya que presidente sólo ha tenido escaño en varias legislaturas en el Congreso.

El jefe del Ejecutivo deberá responder a la pregunta que el portavoz del PP, José Manuel Barreiro, le formulará sobre “los apoyos parlamentarios con que cuenta para promover la cohesión y la estabilidad de España”, aludiendo a los respaldos que logró en la investidura de los diputados independentistas (ERC y PDECat) y de Bildu para que prosperase la moción contra Mariano Rajoy.

AGENDA CANARIA E INMIGRACIÓN

También deberá explicar en el Senado su posición sobre la 'agenda canaria' y la inmigración que llega por el Mediterráneo. La portavoz de Coalición Canaria (CC), María del Mar del Pino Julios, le pedirá los compromisos para aplicar la llamada agenda canaria, los objetivos de inversión y de legislación que reivindica el Ejecutivo autonómico para los próximos años.

Por su parte, el portavoz del PNV, Jokin Bildarratz, le planteará una pregunta sobre la llegada de inmigrantes por el Mediterráneo, habida cuenta de que es materia de actualidad por la acogida en España del 'Aquarius', en el que viajaban 630 migrantes. En concreto, le reclamará las iniciativas que el Gobierno tiene previsto plantear ante la UE para abordar de “manera conjunta” la situación que diariamente sufren un número importante de refugiados en el mar Mediterráneo.

La exposición pública de Sánchez continuará con la sesión de control al Gobierno en el Congreso, a la que deberá enfrentarse el miércoles. El Ejecutivo tiene previsto asistir en pleno para someterse a ese control parlamentario. Para Sánchez supondrá su regreso a hablar desde un escaño, pero en esta ocasión desde la bancada azul, que es la reservada al Gobierno.

El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, le preguntará por lo que piensa hacer el Gobierno “a corto y medio plazo para solucionar el grave problema de infrafinanciación” de los valencianos.

El líder socialista también se enfrentará dialécticamente al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que aunque le apoyó en la moción le afeó la composición de su Gabinete y fue el primero en exigir la dimisión de Huerta como ministro de Cultura y Deporte. Le preguntará sobre si está dispuesto su Gobierno a “impulsar permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y remunerados al cien por cien”·

Pero el plato fuerte está previsto que sea el momento en el que el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ahonde en la misma idea que su compañero en el Senado y pregunte por los “compromisos que ha adquirido con los diferentes grupos políticos que le han llevado a la Presidencia del Gobierno”, por la insistencia que hacen desde las filas populares en que Sánchez ha hecho concesiones a los independentistas como el futuro acercamiento a prisiones catalanas de los presos del 'procès'.

Esta semana, el martes, Sánchez tiene previsto verse con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y además se perfilarán los primeros actos de su agenda internacional, que estará marcada, entre otras reuniones, por la de ese Consejo a final de mes.

SILENCIO EN LOS PRIMEROS DÍAS

Esta exposición de Sánchez contrasta con el silencio que le ha rodeado estos días. Desde que el 2 de junio asumiera el cargo ante el Rey, sólo ha comparecido ante los periodistas el 6 de junia para dar cuenta de la relación de los miembros de su primer Gabinete. En esa comparecencia, no aceptó preguntas. La última vez que las aceptó, y simplemente fue una y la usó como 'excusa' para trasladar su mensaje, fue el viernes 1 de junio, a la salida del hemiciclo una vez que había ganado la moción de censura y ya era presidente del Gobierno.

Entonces, dijo que gobernará “desde el consenso, con humildad, con mucha capacidad de trabajo y mucha entrega” para “atender las urgencias sociales de mucha gente que sufre precariedad y desigualdad”. “Además de ser plenamente consciente, voy a abordar todos los desafíos de nuestro país con humildad, entrega y sobre todo con mucha determinación, primero para transformar y modernizar nuestro país, que es lo que siempre ha hecho el PSOE cuando ha gobernado, y atender las urgencias sociales de mucha gente que sufre precariedad y desigualdad”, añadió.

Antes de que tuviera conformado su Ejecutivo, el martes 5 de junio el presidente acudió a despedir a la selección española de fútbol antes de que viajara al Mundial. Allí, en una intervención tras entregar a Andrés Iniesta la medalla al mérito deportivo, destacó que “la unión hace la fuerza” y se mostró “convencido” de que” la afición española va a ser una afición unida en torno a su selección”.

En estas más de dos semanas de Gobierno, Sánchez ha publicado una treintena de mensajes en Twitter, en su mayoría reenvíos de cuestiones de gobierno como las tomas de posesión de los ministros. Pero también lo ha usado como canal de comunicación para felicitar a deportistas, como a Rafael Nadal por su undécimo Roland Garros o al equipo de piragüistas por las medallas en el Campeonato de Europa. También para lamentar la pérdidas de los soldados que fallecieron el 1 de junio en Fuerteventura o la muerte del piloto de motos de 14 años Andreas Pérez.

También agradeció la felicitación del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, por el Gabinete con mayoría de mujeres, con el que se comprometió a “seguir trabajando para que ese día -igualdad real- llegue lo antes posible” y comentó -en inglés y en español- que había “dado instrucciones para que España acoja al barco 'Aquarius' en el Puerto de Valencia” porque “es nuestra obligación ofrecer a estas 600 personas un puerto seguro. Cumplimos con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias”.