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El Senado debate este lunes los vetos al proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2018 en una sesión plenaria que se celebrará una semana después de lo previsto inicialmente. El aplazamiento se produjo a petición del Grupo Popular con la intención de que el debate tuviera lugar cuando el Gobierno de Pedro Sánchez tuviera ya un nuevo titular para el Ministerio de Hacienda, que el sábado confirmó que la nueva ministra, María Jesús Montero, intervendrá en el debate aunque no defenderá el proyecto.

El Pleno, que comenzará a las 16.00 horas, debatirá los vetos a la totalidad presentados por los grupos parlamentarios. En total son cinco los vetos generales, presentados por Unidos Podemos, ERC, Grupo Nacionalista (el veto ha sido presentado concretamente por el PDECat), Compromís y Bildu. La sesión se reanudará el martes a las 9.00 horas para debatir los 56 vetos particulares a las secciones presentados por esas mismas formaciones.

Hasta el sábado se desconocía si a la sesión asistiría, como suele ser habitual, la responsable de Hacienda para defender las cuentas públicas. El escenario político acontecido en las últimas semanas, con el cambio de Ejecutivo derivado de la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, había dejado en el aire si Montero acudiría a defender unos PGE que fueron elaborados por el anterior Gobierno popular, aunque Sánchez prometió que mantendrá las cuentas públicas ya aprobadas por el Congreso de los Diputados.

El sábado el Ministerio de Hacienda anunció que finalmente Montero acudirá al Senado “por voluntad propia y para mostrar la disposición al diálogo y a la rendición de cuentas del Gobierno ante las Cámaras”. Sin embargo, lo hará “no para defender los PGE 2018, sino para acompañar su tramitación por el bien de la estabilidad del país”.

La petición del Grupo Popular de aplazar el debate de totalidad a esta semana pretendía que el nuevo Ejecutivo contase ya con un ministro de Hacienda que o bien explicase la decisión de mantener unas cuentas públicas que el PSOE rechazó en el Congreso antes de acceder al Gobierno, o bien personifique la decisión de mantenerlos pero no defenderlos.

ENMIENDAS

Por otro lado, a las 12.00 horas de este lunes finalizará el plazo para que los grupos parlamentarios en la Cámara Alta presenten sus enmiendas al proyecto. Este límite estaba fijado inicialmente para el lunes de la pasada semana, pero la decisión del PP de enmendar sus propios presupuestos le llevaron a pedir una ampliación del plazo que fue aceptada por la Mesa del Senado, en la que los populares tienen mayoría.

Esta decisión de presentar enmiendas llegó como respuesta al apoyo que PNV y Nueva Canarias, socios del PP en la elaboración de los Presupuestos, otorgaron a Pedro Sánchez en la moción de censura. Hasta el momento se desconoce el contenido de las enmiendas, que podrían retirar parte de las inversiones acordadas con estas formaciones para País Vasco y Canarias y destinarlas a otras partidas.

La estrategia del PP responde a su intención de, según indicó el portavoz del PP en el Senado, José Manuel Barreiro, “mejorar” el proyecto presupuestario una vez que, en su opinión, el acuerdo con PNV y Nueva Canarias ha sido roto por estas formaciones. De esta forma, al incorporarse alguna enmienda en el Senado, los PGE tendrán que volver al Congreso para que los diputados acepten o rechacen los cambios introducidos.

En cuanto a las enmiendas del resto de grupos, el vicepresidente primero del Senado, Pedro Sanz, anunció el pasado martes que ya se habían registrado un total de 2.570 enmiendas, entre las que no se encontraba ninguna del PSOE, que anunció que no presentaría enmiendas, y que todavía no contabilizan las que registre el PP.

En caso de que el debate de totalidad finalice el martes con el rechazo a todos los vetos presentados, algo seguro ya que las formaciones que han presentado vetos son minoría en la Cámara Alta, la tramitación presupuestaria pasará a la Comisión de Presupuestos, donde, entre el miércoles y el jueves, se debatirán y votarán todas las enmiendas presentadas.