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Hoy en día es fácil acceder a nuestros servicios online favoritos gracias a la cantidad de dispositivos que nos lo permiten. La oferta contempla desde grandes ordenadores de sobremesa hasta los pequeños smartphones, pasando por unas versiones más intermedias como las tablets, las cuales suelen ser, generalmente, la mejor opción para muchos usuarios por sus precios razonables, con una potencia superior al móvil y su cómoda pantalla táctil que ha venido redefiniendo el sector de la informática desde hace ya más de una década.

Pero una vez que ya hemos valorado nuestras necesidades y nos hemos dado cuenta que una tablet encaja perfectamente con las características del uso que le vamos a dar, el segundo paso consiste en encontrar la mejor tablet calidad-precio que se adapte con precisión a las ideas que tenemos en mente.

Elementos clave a tener en cuenta en la adquisición de una tablet

Aunque en apariencia todas las tablets puedan parecer exactamente iguales, y solo varíen unas de otras en el tamaño de la pantalla, existe una gran cantidad de componentes tanto internos como externos que podríamos estar pasando por alto al comprar una tablet. Teniendo en mente unas premisas sencillas que nos faciliten la decisión, nuestra elección podrá proporcionarnos una experiencia de uso mucho más acorde a nuestras expectativas.

1. Lo más importante: la pantalla

Existe un rango amplio de pantallas en tablets. Desde versiones que superan las 11 pulgadas hasta las más pequeñas que están incluso por debajo de las 6 pulgadas, las cuales podrían considerarse un smartphone o “phablet” por ser más bien una mezcla entre “teléfono” (phone) y tablet. Pero lo más común suelen ser tres formatos: pantallas de 7, 8 y 10 pulgadas.

Aunque podría parecer que existe poca diferencia entre un tamaño u otro, en el día a día sí vamos a notar esto de manera significativa. Las tablets más pequeñas de 7 pulgadas tienen la ventaja de que es posible acceder a toda la pantalla sin mover las manos y, por ello, suelen ser la mejor opción para aquellos lectores de libros electrónicos que quieren tener la posibilidad de hacer algo más que solo leer.

Por otro lado, la tablet de 10 pulgadas está pensada para aquellos que quieren claramente un sustituto de un “ultrabook” o un portátil de pequeñas dimensiones. Por lo general, estos formatos invitan a opciones que permitan enganchar una estación de trabajo con teclado (también llamada “dock”).

Por último, las versiones de 8 pulgadas, más parecidas a las de 7 pulgadas, están pensadas para personas que no tienen ese interés en trabajar con el portátil pero quieren un sustituto ligero.

También son las preferidas por un público muy singular: los que disfrutan jugando a videojuegos, dado que tienen el tamaño perfecto para acceder a toda la pantalla sin mover demasiado las manos y al mismo tiempo son lo suficientemente grandes como para tener un buen campo de visión de la partida.

Si nuestro objetivo es encontrar una tablet para niños, hay que tener en cuenta que sus manos son más pequeñas, por lo cual, cuanto más reducidas sean las dimensiones de la pantalla, más comodidad les va a aportar su uso.

2. El sistema operativo

Otro elemento a tener en cuenta es el tipo de aplicaciones que tenemos en mente. Si tenemos pensado hacer un uso laboral de la tablet, lo más probable es que una que soporte Windows 10 sea la mejor opción.

Por otro lado, las versiones Android y iOS (Apple) suelen ser más recomendables para aquellos que busquen una tablet para uso por placer. La facilidad de acceso a la cantidad de apps que ofrecen ambas tiendas de aplicaciones (Play Store y App Store respectivamente), hace que disponer de estos sistemas operativos sea una comodidad.

También existen algunas tablets que disfrutan del llamado “dual-boot” o doble carga de sistema operativo, lo cual significa que podemos tener simultáneamente Windows 10 o Android sin renunciar a nada.

3. Componentes Internos

Esto es un aspecto muy poco valorado, pero que suele marcar la diferencia entre una tablet duradera y otra que queda obsoleta en poco tiempo. Hay algunos componentes que debemos considerar con especial hincapié para asegurar una buena compra:

Las tablets poseen dos tipos de memoria: la memoria RAM y la memoria interna o de almacenamiento. Es fácil confundirse entre ambas, pero es importante conocerlas. La memoria RAM permite que las aplicaciones se ejecuten con fluidez, y hay que considerar especialmente que las aplicaciones cada vez exigen más cantidad de la misma. Conforme pasan los años, quedarse cortos en este aspecto será símbolo de máxima lentitud. Hoy en día menos de 2 GB de RAM es muy poco en una tablet.

La batería: hay que establecer una buena relación entre tamaño de pantalla y batería. No es lo mismo una pantalla de 10 pulgadas con una batería de 4000 mAh que el mismo tamaño de batería en una versión de 7 pulgadas. La capacidad de la segunda prolongará el uso durante más tiempo, gracias a un consumo inferior de recursos por defecto. Por eso tenemos que ser conscientes de esta relación y comprar en consecuencia.recursos por defecto. Por eso tenemos que ser conscientes de esta relación y comprar en consecuencia.