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El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se ha visto envuelto en una polémica en su visita oficial a Seúl (Corea del Sur) al incitar a una mujer a que le diese un beso en los labios.

Los hechos ocurrieron justo después de que el propio jefe del Ejecutivo filipino pidiese a otra mujer que le besara en la mejilla y le diese un abrazo, como muestra de agradecimiento por el libro que recibió como regalo de su visita. 

Según infroma el diario 'Republica' la organización Gabriela, que lucha por la defensa de los derechos de las mujeres, condena este acto como “machista” y como una estrategia “para tapar la caída de su popularidad”. 

No es la primera vez que Duterte se ve envuelto en este tipo de escándalos, ya que en 2016 bromeó sobre la violación y el fallecimiento de una misionera australiana en su etapa como alcalde de la localidad de Davao (Filipinas): “Era muy guapa, el alcalde debería haber ido antes, qué desperdicio” sostuvo en su momento.