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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, emplazó este sábado al recién nombrado jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, a “negociar de Gobierno a Gobierno” y “asumir riesgos” por ambas partes, tras la toma de posesión de todos los consejeros catalanes. “Esta situación que vivimos no puede continuar ni un día más”, alertó.

El Gobierno de Cataluña quedó este mediodía constituido tras la toma de posesión “de acuerdo a la ley” del vicepresidente, Pere Aragonès, y de los otros trece consejeros en un acto que tuvo lugar en el Salón Sant Jordi del Palacio de la Generalitat de Cataluña y que estuvo marcado por el recuerdo a los independentistas encarcelados o huidos de la Justicia.

De hecho, todos los miembros del nuevo Govern portaron lazos amarillos en la solapa de los trajes y vestidos y se dejó una silla vacía con un gran lazo de este mismo color para denunciar la ausencia de los políticos en prisión y en el extranjero por su implicación en el 'procés'.

Con la constitución del nuevo Govern se pone fin de inmediato a la aplicación del artículo 155 de la Constitución tras 218 días. “Las medidas contenidas en este acuerdo se mantendrán vigentes y serán de aplicación hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno de la Generalitat, resultante de la celebración de las correspondientes elecciones al Parlamento de Cataluña”, reza el escrito aprobado por el Senado.

Los expresidentes de la Generalitat, Pascual Maragall, José Montilla y Artur Mas, así como familiares de los dirigentes independentistas encarcelados o huidos de la Justicia fueron testigos de la formación del nuevo Govern. Tuvieron un sitio preferente en la ceremonia, al lado de los consejeros, y recibieron una cerrada ovación por los presentes.

Cánticos reclamando “libertad” para los encarcelados y aplausos abrieron el acto, a lo que siguió la entonación del Cant de la senyera por la coral Cantiga. A continuación, los familiares de Lluis Puig, Josep Rull, Toni Comín y Jordi Turull, los consejeros propuestos en un primer momento y de los que se prescindió, leyeron sus cartas de renuncia remitidas al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y aprovecharon para reivindicar la “dignidad” de sus instituciones.

También tomó la palabra Bernart Pegueroles, esposo de la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, que también se encuentra en prisión. Inmediatamente después, se interpretó una pieza, escogida por Torra, de la Patum de Berga, fiesta tradicional de esta ciudad de la provincia de Barcelona.

El secretario del Govern, Victor Cullell, leyó el decreto de nombramiento del vicepresidente de la Generalitat de Cataluña y de los consejeros, publicado ayer en el Diario Oficial Catalán, en la que fue la última acción del Gobierno de Mariano Rajoy, impulsor del acuerdo al que el Senado dio luz verde el 27 de octubre de 2017 con el concurso del PSOE y Ciudadanos.

Pere Aragonès ocupa a partir de este momento la cartera de Economía y Hacienda y es el nuevo vicepresidente; Elsa Artadi se encarga de Presidencia y de la Portavocía; Ernest Maragall, de Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia; Miquel Buch, de Interior, y Josep Bargalló, de Enseñanza.

Asimismo, tomaron posesión Alba Vergés (Salud), Damià Calvet (Territorio y Sostenibilidad), Laura Borràs (Cultura), Ester Capella (Justicia), Chakir El Homrani (Trabajo, Asuntos Sociales y Familias), Maria Àngels Chacón (Empresa y Conocimiento), Jordi Puigneró (Políticas Digitales y Administración Pública) y Teresa Jordá (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación).

Los 14 consejeros llamados fueron llamados por Torra y prometieron actuar “fielmente de acuerdo a la ley” ejerciendo sus responsabilidades “al servicio de Cataluña y con lealtad al presidente de la Generalitat”. Omitieron, eso sí, toda referencia a la Constitución española y al Estatuto de Autonomía.

El presidente catalán se dirigió a los asistentes para subrayar que el camino recorrido “por los presos y los exiliados” es el “estímulo” para los actuales miembros del Govern. Es más, aseguró que “su libertad y retorno a casa es nuestro objetivo vital y nuestro compromiso es su restitución”.

A su juicio, los líderes independentistas en prisión y huidos de la Justicia son un “ejemplo que hace abrir los ojos a toda Europa”. Dicho esto, prometió seguir la línea del resultado del referéndum del 1 de octubre de 2017 al entender que existe “un mandato republicano”.

Mostró su disposición al diálogo, “imprescindible para resolver conflictos de la forma en la que se hace en todo el mundo civilizado” y se dirigió directamente al nuevo presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, para pedirle diálogo “de Gobierno a Gobierno”.

“Presidente, hablemos, tomemos riesgos ustedes y nosotros, sentémonos en la misma mesa y negociemos de Gobierno a Gobierno”, transmitió a Sánchez, alegando que “esta situación que vivimos no puede continuar ni un día más”.

Acto seguido, prometió impulsar un plan para “recuperar” las leyes catalanas suspendidas por el Tribunal Constitucional. Con un “visca Catalunya lliure” por parte del presidente de la Generalitat y la entonación de Els segadors -el himno catalán- concluyó la ceremonia de constitución del nuevo Govern.

Posteriormente, Torra y sus consejeros se hicieron su primera foto de familia en la Galería Gótica del Palacio de la Generalitat. El primer encuentro oficial del Govern tendrá lugar hoy mismo a las 13.00 horas. La última vez que el Ejecutivo catalán se reunió fue el 24 de octubre, cuando aún estaba liderado por Carles Puigdemont, y a tres días de que se declarara unilateralmente la República y se aprobara el 155 de la Constitución. Tan solo dos miembros de aquel Gobierno, Carles Mundó y Meritxell Borràs, han estado presentes en el acto de este sábado.