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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió este sábado su cargo como presidente del Gobierno ante el Rey Felipe VI en un acto en el Palacio de La Zarzuela en el que el ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, actuó como notario mayor del Reino y en el que estaba también presente su antecesor, Mariano Rajoy.

Sánchez optó por la fórmula de la promesa para asumir el cargo después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicara a primera hora de la mañana el real decreto firmado por el jefe del Estado en el que se le nombra presidente del Gobierno.

“Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente las obligaciones del cargo de presidente del Gobierno con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros”, dijo como manda el protocolo.

Sánchez puso la mano derecha junto a un ejemplar de la Constitución abierto por el Título IV y el artículo 99.3, que fija el procedimiento para la investidura y nombramiento del presidente. Sobre la mesa, no hubo crucifijo como en la toma de posesión de sus predecesores, ya que ha podido elegir, por primera vez, que no hubiese símbolos religiosos en este acto.

En el salón de Audiencias en donde el Rey presidió el acto y en donde el ministro en funciones de Justicia, Rafael Catalá actúo como notario mayor del Reino había algunos trofeos deportivos, como una réplica de Copa Davis o un Goya, el galardón más importante del cine español.

El ya expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fue testigo del traspaso, al igual que hicieron todos los expresidentes cuando abandonaron La Moncloa. El líder del PP perdió el poder ayer, después de seis años, cinco meses y 10 días, por el triunfo de la moción de censura liderada por los socialistas. Sánchez se convierte así en el primer presidente de la democracia por este mecanismo constitucional de exigencia de responsabilidades al Gobierno.

También estuvieron presentes como testigos la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; el presidente del Senado, Pío García-Escudero; el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes; y el director general de los Registros y del Notario, Francisco Javier Gómez Gálligo.

PRESIDENTE, MUCHA SUERTE

La ceremonia se desarrolló bajo un ambiente de tensión, silencio sepulcral que llamaba la atención a los habituales que presencian estos momentos, por la situación inédita que supone la llegada de Sánchez a la presidencia del Gobierno a través de una moción de censura.

El nuevo presidente, ataviado con un traje azul marino, camisa blanca y corbata de color teja, posó junto al Rey y, posteriormente, se incorporaron a la foto todos los presentes.

El acto duró apenas tres minutos y el Rey fue el primero en saludar a Sánchez y posar a su lado para la foto oficial. Acto seguido se sumaron los demás. En ese momento, Sánchez se adelantó para que la mano de Rajoy fuera la primera en estrechar. Llamó su atención con un “presidente”, a lo que Rajoy respondió deseándole “mucha suerte”.

En torno a las 11:20 de la mañana, Sánchez abandonó el complejo de la Zarzuela dirección el Palacio de La Moncloa. Acompañado de su jefe de Gabinete, Juan Manuel Moreno, con el único que ha acudido a este acto.

Se han cumplido así todos los trámites oficiales necesarios para que sea presidente, como muestra el detalle de que llegó a Zarzuela en coche oficial, pero salió con el del presidente del Gobierno, vehículo que había llegado previamente vacío a las instalaciones de El Pardo.