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El éxito de la moción de censura impulsada por el socialista Pedro Sánchez contra el popular Mariano Rajoy deja en España un escenario inédito. La salida inminente del hasta ahora presidente del Gobierno y la próxima llegada del líder del PSOE como nuevo inquilino hace que en el Palacio de La Moncloa se esté viviendo una situación extremadamente convulsa. 

Probablemente Sánchez tomará posesión este fin de semana, y a partir de ahí deberá mudarse con su familia a la sede de la presidencia del Gobierno. El personal de Moncloa ya se afana en hacer todos los cambios que suelen producirse cuando hay un cambio de presidente aunque, a diferencia de otras ocasiones, ahora deben hacerlo en un plazo récord. Del mismo modo, Mariano Rajoy y sus más allegados tendrán que hacer las maletas y volver pronto a su domicilio familiar en Aravaca. 

Fuentes consultadas entre los propios funcionarios de Moncloa recuerdan el nivel de estrés con el que están trabajando en estas últimas horas. “Cuando hay elecciones, se prepara con tiempo el posible cambio de presidente, pero en esta ocasión nadie contaba con que triunfara la moción de censura”. 

Cuando Pedro Sánchez pensó en presentar la moción de censura, ni tan siquiera él creía que pudiera prosperar. Esto, unido a las disputas internas con muchos de sus compañeros de partido, hacen que al nuevo presidente del Gobierno no le resulte fácil decidir la nueva estructura del Ejecutivo. Entre los “ministrables” suenan con fuerza algunos nombres, entre ellos el de Margarita Robles, actual portavoz del PSOE en el Congreso.  Su nuevo destino podría ser el Ministerio de Justicia. 

Además Sánchez deberá nombrar a unos 500 cargos de libre designación en las próximas semanas.