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La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a un varón a nueve meses de prisión por un delito de quebrantamiento de condena, al enviar a través de un mensaje de una aplicación de mensajería instantánea dos emoticonos a pesar de tener prohibida la comunicación por orden judicial por acoso

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer en Dénia (Alicante) le condenó por este último motivo el pasado mes de noviembre y se le impuso la prohibición de acercarse a menos de 300 metros y la negativa a hablar con ella durante ocho meses.

Tan solo una semana después de esta sentencia, el procesado se comunicó con su ex pareja con un primer mensaje que le envió a través de la aplicación de Messenger fue un emoticono de una cara y otro del pulgar hacia arriba.

Por otro lado, la víctima habría recibido una petición de amistad y una vídeollamada por parte del acusado, motivo por el que ha recibido la orden de ingreso en prisión por ello.