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El juicio contra un hombre acusado presuntamente de haber cometido 96 delitos de agresión sexual y 416 abusos sexuales contra una de sus hijas y otros dos delitos contra otra, ha quedado visto para sentencia este miércoles por la Audiencia Provincial de Zamora. Ambas víctimas eran menores.

Mientras que la defensa ha pedido la absolución del acusado, la Fiscalía y la acusación particular solicitan 5.620 años de prisión por los delitos citados, a razón de 15 años por cada violación y diez por cada delito de abusos, tal y como informa 'ABC'.

Por su parte, el Ministerio Público ha solicitado 30.000 euros de indemnización a una de las víctimas y 6.000 a la otra, mientras que la acusación eleva la cifra hasta los 630.000 euros para la joven que sufrió las violaciones por daños morales. La defensa ha solicitado que se considere el caso como un delito continuado y no se contabilicen de forma independiente cada una de las agresiones y delitos sexuales.

Durante el transcurso del juicio han declarado una decena de testigos; entre ellos la madre de las víctimas y mujer actual del acusado, así como otros hijos de la pareja, familiares del padre y personal de los Servicios Sociales.

Al parecer, los hechos se descubrieron tras la confesión de las agresiones por parte de una de las víctimas a una compañera de clase. Fue la familia de ésta la que posteriormente denunció los hechos ante las autoridades.

Según el testimonio de una de las víctimas las violaciones y abusos se repitieron durante siete años, desde que tenía doce, a lo que se sumaron agresiones físicas y amenazas. La otra menor ratificó los hechos.

El padre, que ingresó en prisión en febrero del año pasado, cuando se denunciaron los hechos, ha negado las agresiones y los abusos sexuales y únicamente ha reconocido que era un padre “autoritario”.