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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se enfrentará mañana, jueves, por segunda vez en un año a una moción de censura, aunque en esta ocasión el Partido Popular no esconde su nerviosismo porque aún no se ha despejado la incógnita de si el PNV encumbrará al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, a La Moncloa.

Hace menos de un año -el 14 de junio de 2017- que Rajoy salió victorioso de la moción de censura que impulsó el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y que el Congreso de los Diputados tumbó por 82 votos a favor (Podemos y sus confluencias, más ERC y EH Bildu), 170 en contra (PP y sus aliados junto a Ciudadanos) y 97 abstenciones (PSOE, PDECat y PNV).

En aquella ocasión, el líder del PP se creció hasta el punto de valorar que Iglesias había quedado “inhabilitado e incapacitado” para gobernar España a la vista de su “insolencia deliberada, palabrería inflamada, moral de estropajo y devoción por la política como mero espectáculo”.

Pero esta vez el nerviosismo en el PP es patente porque ahora sí ven posibilidades reales de perder el Gobierno. No obstante, fuentes de La Moncloa confían en que “no va a haber cambio de presidente” aunque sea “por los pelos”.

Rajoy se ha despachado con dureza contra Sánchez, que justifica su moción por la sentencia de la 'Gürtel', y esta misma mañana acusó al líder socialista de estar “chantajeando a todos” los grupos parlamentarios para intentar hacerse con el Ejecutivo.

En Génova esperan que el PNV “no entre en el juego sucio del PSOE” y frustre 'in extremis' este mecanismo parlamentario con el que el que Sánchez pretende arribar en La Moncloa. “Es un partido maduro y no de bandazos”, comentan a Servimedia desde las filas populares.

Expectantes, las fuentes consultadas repiten que “ya veremos” cómo se comporta el PNV, un partido que prestó sus cinco votos el 23 de mayo para que el Congreso diese luz verde a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2018, que ahora continúan su tramitación en el Senado.

En el PP admiten que habrá que “esperar hasta el último momento” para despejar estas dudas. El PNV sigue jugando con los tiempos y aún no ha dicho de qué lado decantará la balanza, aunque algunos dirigentes populares consultados creen que la abstención está “atada”.

Si bien, desde la bancada popular son conscientes de que el líder socialista tiene opciones reales de hacerse con La Moncloa y se centran en destacar los “graves” perjuicios económicos que su triunfo conllevaría. “Ha asomado la cabeza y mirad la prima” de riesgo, evidencian.

Prevén salvar el Gobierno, aunque “por los pelos”, y rechazan tajantemente que Rajoy vaya a pulsar el 'botón nuclear' que supondría su dimisión antes de que se vote la moción, tal y como se lleva especulando en las conversaciones informales de la Cámara Baja en las últimas horas.

Aunque Rajoy defendió en la sesión de control al Gobierno de este miércoles que las legislaturas son “mandatos para cuatro años” y rechazó dimitir, en privado algunos dirigentes del PP reconocen que se antoja imposible agotar la legislatura aunque se supere la moción.

Vaticinan que “el problema continuará el lunes”, con el órdago constante de Podemos y la exigencia continua de Ciudadanos de convocar elecciones generales tras dar por roto su acuerdo de investidura, lo que torpedearía cada movimiento del Gobierno.

Hay quien incluso apunta a que Rajoy podría convocar comicios antes de que finalice el año si se ve sometido a un “desgaste” continuo por la presión de la oposición. Aseguran que si lo hace será por 'motu propio' y no en el momento en que exija el líder de Cs, Albert Rivera. En todo caso, asumen que la legislatura ha acortado sus tiempos.