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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, vuelve a subirse a la tribuna del Pleno del Congreso de los Diputados para pedir la confianza parlamentaria que necesita para alcanzar la Presidencia del Gobierno.

Este paso vuelve a darlo Sánchez 2 años y tres meses después de su primer intento, cuando el 4 de marzo se presentó a la investidura como presidente del Gobierno tras las elecciones generales del 26 de junio de 2016. Ahora lo hace mediante una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que puede tener más visos de que prospere que la ocasión de hace 27 meses.

Sánchez vuelve al Hemiciclo, al escaño que ocupó como líder de la oposición hasta que dimitió como diputado el 29 de octubre de 2016. Precisamente, Sánchez renunció a su acta de parlamentario por negarse a respaldar la decisión de la entonces dirección del PSOE -dimitió el 1 de octubre 2016- de facilitar la investidura de Rajoy como presidente tras diez meses en funciones.

Entonces, el ya dimitido como líder del PSOE apeló a su “coherencia” de no abstenerse en la investidura de Rajoy, y esa misma “coherencia” es a la que se agarra para presentar esta moción ahora de nuevo como líder del PSOE tras la sentencia de 'Gürtel' que dictamina que el PP es partícipe a título lucrativo de la trama corrupta.

Ahora, recuperado hace justo un año el liderazgo del PSOE, Sánchez cree que es el momento porque “esta moción no es más que una respuesta constitucional a una emergencia institucional”.

Por ello, esta iniciativa la plantea como un plebiscito contra Rajoy y, como ha dicho varias veces estos días, “la pregunta que se tienen que hacer los 350 diputados es muy sencilla y muy simple. Y es que si después de la sentencia de la 'trama Gürtel' Mariano Rajoy puede seguir siendo presidente del Gobierno”. “¿Sí o no?”, pregunta el líder del PSOE, quién insiste en que “no hay posiciones intermedias” porque la situación se dirime con “un sí o un no a la permanencia de Rajoy”.

“Los que como el PSOE consideren que es inaceptable, les tendemos la mano para, entre todos, alcanzar un gran acuerdo por la regeneración nacional y abrir nueva etapa. Censura, estabilidad y elecciones para que los españoles digan qué rumbo tomar”, dijo.

Sánchez aboga por formar un gobierno con una “hoja de ruta clara” de “censura, estabilidad y elecciones”. Es decir, estar al frente del Ejecutivo “unos meses”, el “tiempo necesario” según algunas fuentes a Servimedia, para adoptar medidas con una “agenda social que atienda a las urgencias sociales”. “Un gobierno para una agenda social, un gobierno que va a hacer garantizar que cumplirá y hará cumplir la Constitución española, garantizaremos la convivencia y el cumplimiento de nuestro ordenamiento constitucional”, aseguró Sánchez.

La posibilidad de que el líder del PSOE alcance la Presidencia del Gobierno está más cerca que hace dos años, para algunos, porque enfrente no existe la negativa de ninguna formación, como había entonces por parte de la que lidera Pablo Iglesias.

Hace dos años, Sánchez negoció de manera activa la elaboración de un programa de gobierno y, en esta ocasión, sólo se están abordando con los demás partidos detalles como el momento de la convocatoria de elecciones en el caso de que prospere la moción.

Sánchez no logró en 2016 la investidura como presidente porque sólo recabó los votos favorables de 131 escaños (PSOE y Ciudadanos más el de Coalición Canaria), y se convirtió en el primer político que en la España constitucional ve rechazada su candidatura en el Congreso.