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Lidl dejará este año de vender bolsas de plástico en sus 550 establecimientos de España, según anunció hoy la compañía.

La cadena las ha eliminado ya de sus centros de Baleares y a lo largo de 2018 hará extensiva la medida al resto de puntos de venta del país. En lugar del plástico, Lidl pondrá a disposición de los clientes bolsas de rafia por 50 céntimos.

Lidl esgrime para justificar esta acción de sostenibilidad mediambiental que cada bolsa de plástico tiene un uso medio de 12 minutos, pero tarda entre 100 y 500 años en descomponerse. Cada año se consumen cerca de 7.000 millones de bolsas de plástico y solo se recicla el 10%.

“Con esta decisión, ahorraremos al medio ambiente más de 1.000 toneladas de plástico, el equivalente a la superficie de 2.500 campos de fútbol”, señala la multinacional, que asegura que ha consultado a sus clientes y más del 90% quieren prescindir de las bolsas de plástico y apostar por alternativas más sostenibles para llevar la compra.