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La temperatura del interior de un coche situado al sol en un día de verano puede alcanzar los 46,7ºC, lo que podría provocar en un niño lesiones por calor o incluso la muerte por hipertermia, según un estudio realizado por cuatro investigadoras de las universidades Estatal de Arizona y California en San Diego (Estados Unidos).

El estudio, publicado en la revista 'Temperature', analiza cómo se calientan los automóviles en días calurosos de verano cuando están expuestos a diferentes cantidades de sombra y luz solar durante diferentes periodos de tiempo.

Las investigadoras también tuvieron en cuenta cómo esas diferencias afectarían a la temperatura corporal de un hipotético niño de dos años que se queda en encerrado en un vehículo durante una jornada estival calurosa en la localidad de Tempe, del Estado de Arizona (Estados Unidos), así que analizaron la influencia del tipo de vehículo, la hora del día y la exposición solar en el balance energético y la temperatura corporal de un menor de dos años.

Un coche al sol en verano llega a alcanzar temperaturas medias de 46,7ºC en su interior, 50,5 en los asientos, 52,8 en el volante, y 71,1 en el salpicadero (con este último valor pueden freírse huevos, mueren las bacterias de salmonela y la piel humana sufre quemaduras de tercer grado).

En el caso de que se encuentre estacionado a la sombra, las temperaturas llegan a 37,8ºC en el interior, 40,6 en los asientos, 41,7 en el volante, y 47,8 en el salpicadero.

La temperatura corporal de un niño de dos años abandonado dentro de un coche en verano sería de 38,2ºC si está aparcado en la sombra o 39,1ºC en el caso de encontrarse expuesto al sol.

“Nuestro estudio no solo cuantifica las diferencias de temperatura dentro de vehículos estacionados a la sombra y el sol, sino que también deja en claro que incluso estacionar un vehículo a la sombra puede ser letal para un niño pequeño”, apunta Nancy Selover, climatóloga e investigadora de la Universidad Estatal de Arizona.

El estudio indica que anualmente muere una media de 37 niños en automóviles calientes por complicaciones derivadas de la hipertermia, esto es, cuando el cuerpo se calienta a más de 40ºC y no puede enfriarse. Más del 50% de los casos de un mejor fallecido en el interior de un coche con altas temperaturas involucran a un padre o un cuidador que olvidó al pequeño en el vehículo.

SEIS COCHES ESTUDIADOS

Para llevar a cabo la investigación, las científicas utilizaron seis coches (dos berlinas medianos, dos turismos y dos monovolúmenes, todos ellos plateados) y tomaron datos durante tres días calurosos de verano con una temperatura exterior de 37ºC tras colocar los vehículos al sol o a la sombra durante diferentes momentos de cada jornada.

“Estas pruebas replicaron lo que podría suceder durante un viaje de compras. Queríamos saber cómo sería el interior de cada vehículo después de una hora sobre la cantidad de tiempo que llevaría comprar alimentos. Sabía que las temperaturas serían altas, pero me sorprendieron las temperaturas de la superficie”, indica Selover.

Esta investigadora añade: “Todos hemos vuelto a nuestros coches en días calurosos y apenas hemos podido tocar el volante. Pero imagina cómo sería eso para un niño atrapado en el asiento del automóvil. Y una vez que introduces a una persona en estos coches calientes, está exhalando humedad en el aire. Cuando hay más humedad en el aire, una persona no se puede enfriar sudando porque el sudor no se evaporará tan rápido”.