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Todos los obispos chilenos han renunciado a su cargo ante el papa Francisco tras las últimas denuncias por abusos sexuales. Así se lo hicieron saber al pontífice después de haber mantenido una reunión de tres días en el Vaticano, tal y como adelanta 'El Mundo'.

Un total de 34 obispos fueron convocados desde el 15 al 17 de mayo para presentarse ante el papa y explicar los errores y omisiones cometidas en el tratamiento de la denuncia por abusos sexuales en relación al caso de Juan Barros, acusado de encubrir al sacerdote Fernando Karadima, declarado culpable en 2011 por haber cometidos abusos durante las décadas de los 80 y 90.