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La legislación de 18 países de la Unión Europea aún obliga a las personas transexuales a esterilizarse, entre ellos Finlandia, Serbia o Rumanía, e incluso la capital de Europa, Bélgica, imponía esta práctica hasta hace apenas un año. Las asociaciones LGTB exigen al Consejo de Europa que garantice la “dignidad” de este colectivo y elimine las “trabas”.

La persecución de las personas LGTB es una realidad aún a día de hoy. “En más de un tercio de los países del mundo ser una persona LGTB supone un grave peligro; en 72 de ellos se castiga con pena de cárcel e incluso en ocho países está castigado con la pena de muerte”, denunció el coordinador de Internacional y Derechos Humanos de la Federación Estatal LGTB, Rubén López.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (Felgtb) conmemora hoy el Día Internacional Contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia alertando, precisamente, sobre la “situación de extrema gravedad” que todavía viven estas personas.

La organización muestra también su preocupación por las 179 personas 'trans' asesinadas en el continente americano en el último año, según datos de la Asociación Nacional de Travestis y Transexuales de Brasil (Antra), lo que supone un aumento del 15% con respecto al 2016 y que convierte a Brasil en el país más violento de América seguido de México.

Por su parte, Estados Unidos ha sufrido un incremento del 86% en violencia hacia el colectivo LGTB, con 52 asesinatos registrados contra estas personas.

En cuanto a la Unión Europea, todavía hay 18 países en los que las personas transexuales deben someterse a esterilización, mientras que en 35 Estados europeos reciben un diagnóstico mental.

“Solicitamos a la Unión Europea y al Consejo de Europa que garanticen la dignidad de las personas trans y eliminen todas las trabas que seguimos encontrando en el libre desarrollo de nuestra identidad y autodeterminación de género”, declaró el vicepresidente de la Felgtb, Mané Fernández.

En cuanto a España, las asociaciones LGTB alertan de que las cifras de delitos de odio por motivo de orientación sexual, identidad o expresión de género “son cada vez más altas y las víctimas no cuentan con un amparo legal lo suficientemente garantista”.

Según la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la orientación sexual e identidad de género es el segundo motivo para ser víctima de un delito de odio.