Compartir

El tiempo pasa y pone a cada uno en su sitio. 

Este miércoles conocíamos que la pareja formada por Pablo Iglesias, líder de Unidos Podemos, e Irene Montero, portavoz del mismo partido, se habían comprado un lujoso chalet en la sierra de Guadarrama por nada más y nada menos que 660.000 euros. 

El problema no está en que alguien que tiene ese dinero pueda adquirir una casa de esas características. El problema viene cuando has criticado a todo aquel que añadía una vivienda de ese importe a su patrimonio. 

Ocurrió, por ejemplo, cuando se supo que el exministro de Economía, Luis de Guindos, había adquirido un ático en Madrid por 600.000 euros. Entonces Iglesias no dudó en criticar la compra.

“¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000€ en un ático de lujo?”, escribió en Twitter.

Ese no fue el único caso. En muchas otras ocasiones, Iglesias criticaba a quienes tenían rentas altas, mientras que él (defendía entonces) vivía modestamente en un piso de Vallecas. “Es un barrio popular, a mí por eso me entusiasma”, le dijo a Ana Rosa Quintana en una entrevista.  

Tal era su “vida humilde” que incluso se compraba la ropa en la cadena de supermercados Alcampo. 

Su amigo, Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, tampoco le ha ayudado demasiado con el tuit que anoche ponía en redes

Ahora bien, numerosos tuiteros le han recordado que con un simulador de hipotecas en la mano, la letra de 500 euros es difícil de creer.