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La presidenta del grupo de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña, Inés Arrimadas, anunció este lunes que, como líder de la oposición, tratará de sembrar la máxima unidad entre los grupos de la oposición frente al Gobierno de Quim Torra, del que denunció su “xenofobia” y querer sustituir al Parlamento catalán por una Asamblea de Electos

Arrimadas, que pronunció casi entero en castellano su discurso en la segunda sesión de investidura de Quim Torra, insistió en la “enorme tristeza” que le produce ver que el nuevo presidente catalán se reafirma en el proceso independentista y cuya ideología reflejada en artículos demuestra xenofobia.

Así, citó comentarios de Torra como que España necesita un psiquiatra, que nunca ha dado personas que jueguen un papel en el progreso de la humanidad, que denunció una “avalancha inmigratoria” que pone en riesgo la nación catalana aunque se presente como presidente de todos, y que llamó “bestias con forma humana” a los españoles en Cataluña, que tienen “fobia enfermiza” hacia la catalanidad. “Viven, mueren y se multiplican. Pobres bestias, no pueden hacer más”, le citó.

Arrimadas interpretó que si el independentismo pensaba internacionalizar su proyecto, lo entierra con un presidente que escribe cosas como ésta. Acto seguido, criticó al Gobierno español por no recurrir al TC el voto delegado del expresidente Carles Puigdemont después de “dar un golpe contra la democracia”, algo que “no le parece normal en un país democrático”.

Pasando al discurso de Torra en la primera sesión, Arrimadas criticó que dijera que hará caso al Parlament y no a los tribunales y puso en duda que quiera recuperar las instituciones cuando quiere sustituirlas por la Asamblea de Electos independentistas y se presenta como presidente provisional tras ser elegido por la cámara representativa. “Aquí los que queremos recuperar el Parlamento somos nosotros. Ustedes quieren que vuelva el 155”.

La líder de Cs puso en duda que el Gobierno de Torra pueda desarrollar el programa que anunció hoy en los cinco meses que quedan hasta las elecciones autonómicas que sopesó Puigdemont el sábado en una entrevista, y porque para los temas que anunció hace falta consenso en el Parlamento. Respecto al Corredor Mediterráneo, dijo que sólo tiene sentido si Cataluña sigue conectada a España y Europa. Sobre las leyes suspendidas por el TC que Torra prometió volver a llevar a la cámara, le reprochó que otras muchas no anuladas no han sido ejecutadas por centrarse en el proceso independentista, y mencionó un correo del ex número dos de Oriol Junqueras, Lluis Salvadó, en que deseaba que el TC suspendiera las iniciativas independentistas “porque si no vamos a hacer un ridículo espantoso”.

Arrimadas pidió a Torra que le conteste sobre temas que le planteó en la primera sesión de investidura sobre las listas de espera y aventuró que el diálogo y el consenso sólo volverán cuando los independentistas sean desalojados del gobierno. Dirigiéndose al resto de fuerzas de la oposición, prometió que intentará que todas estén lo más unidas posible para demostrar que la mayoría no quiere que una Asamblea de Electos sustituya al Parlamento.

“Qué difícil se le va a hacer vernos aquí todos los días sabiendo lo que piensa de nosotros”, espetó a Torra, asumiendo que tiene que ser líder de la oposición por culpa de una ley electoral que el PP y el PSOE no han querido derogar en el Congreso de los Diputados.

La líder de Ciudadanos volvió al pensamiento de Torra para lamentar que en el siglo XXI pervivan ideologías xenófobas que buscan un enemigo exterior, y abanderó a cambio la tolerancia, la diversidad y la libertad, confiando en que el nacionalismo anacrónico que representa el pasado no podrá triunfar en la España y la Europa actuales.