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La Guardia Civil y la Policía Nacional, en una operación conjunta, han detenido a 23 miembros de una banda internacional, con presencia en el sur de España, que se dedicaba al tráfico de hachís y a robos con violencia, entre ellos a otros narcotraficantes.

Según informaron ambos cuerpos policiales, entre los arrestados estaban los dos cabecillas de la trama. A los investigados se les atribuyen delitos de organización criminal, tráfico de drogas y robos con violencia

La banda desarticulada en la 'operación Galeón/Tableta' tenía ramificaciones en el sur de España y trasportaba el estupefaciente desde territorio nacional hasta distintos países de la Unión Europea.

En el marco de la operación han sido intervenidas más de 3,5 toneladas de hachís, así como otros efectos, como 19 vehículos, cuatro armas de fuego y 43 teléfonos móviles. La investigación también ha permitido el embargo preventivo de bienes muebles e inmuebles por un valor superior a 254.419 euros.

“GUARDERÍAS DE DROGA”

La organización criminal desarticulada estaba compuesta por personas de Polonia, Rumanía, Lituania, Letonia, Marruecos y España. En territorio español, los implicados estaban afincados en Málaga y Cádiz y tenían alquiladas viviendas o locales para usarlos como 'guarderías de la droga'.

Algunos de los arrestados se encargaban de custodiar el estupefaciente, otros de trasportarlo y otros, de robar a otros narcotraficantes utilizando la violencia o haciéndose pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad -modalidad delictiva conocida como vuelcos y que consiste en sustraer a otros narcotraficantes la sustancia estupefaciente-

Las pesquisas se iniciaron en septiembre del 2016, cuando agentes de la Guardia Civil, en el trascurso de un control de seguridad ciudadana, dieron el alto a un vehículo que seguidamente se dio a la fuga. Unos kilómetros más allá hallaron el coche abandonado con 82 kilogramos de hachís en su interior.

ROBOS A OTROS NARCOS

A partir de ese momento inician una investigación que coincide con otra que llevaba a cabo la Policía Nacional sobre la investigación de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes, por lo que tras un intercambio de información entre los cuerpos policiales se llevó la operación de forma conjunta.

Según las investigaciones, los investigados tenían divididas sus funciones dentro del grupo, así mientras parte de los investigados se ocupaba de proporcionar la infraestructura a la red -alquilando viviendas y naves que hicieran las veces de guardería de la droga-, otros eran los responsables de guardar, transportar o distribuir el estupefaciente en distintos países de la UE.

Además, la red no dudaba en cometer robos violentos mediante vuelco. Esta técnica delictiva que consiste en robar, normalmente de forma violenta, a otros narcos la sustancia estupefaciente o el dinero procedente de la droga.