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Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un asteroide con un tamaño de 300 kilómetros y rico en carbono en la fría periferia del Sistema Solar y que pudo ser lanzado a miles de millones de kilómetros de su lugar de origen, un descubrimiento que ha sido posible con los telescopios del Observatorio Europeo Austral de Chile (ESO).

Según informó ESO este miércoles, el asteroide, apodado 2004 EW, se pudo formar en el círculo de asteroides entre Marte y Júpiter y haber sido lanzado a miles de millones de kilómetros desde su lugar de origen hasta su hogar actual en el cinturón de Kuiper.

El director de la investigación, Tom Seccull, de la Universidad de la Reina de Belfast en el Reino Unido, destacó que “el espectro de reflectancia de 2004 EW era claramente distinto al de otros objetos exteriores del Sistema Solar observados. Era lo bastante raro como para echarle un vistazo”.

El equipo de astrónomos fue capaz de medir la composición del anómalo objeto 2004 EW del cinturón de Kuiper, determinando así que se trata de un asteroide carbonáceo. Esto sugiere que se formó originalmente en el interior del Sistema Solar y, desde entonces, debe haber migrado hacia el exterior.

Este asteroide tiene un tamaño de unos 300 kilómetros y se encuentra a 4.000 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que la obtención de datos de su oscura superficie, rica en carbono, se convierte en un exigente desafío científico.

“Es como observar una montaña gigante de carbón contra la oscuridad del cielo nocturno”, afirmó el coautor del estudio Thomas Puzia, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Seccull añadió que “2004 EW no solo se mueve, sino que también es muy débil. Tuvimos que usar una técnica muy avanzada de procesamiento de datos para extraer la máxima información posible”.

Dos características de los espectros del objeto fueron particularmente llamativas y correspondían a la presencia de óxidos férricos y filosilicatos. La presencia de estos materiales nunca se había confirmado antes en un objeto del cinturón de Kuiper y sugiere que 2004 EW se formó en el interior del Sistema Solar.