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La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, advirtió este martes al PSOE de que “quien ha de reprender no puede tener faltas” y sacó a relucir el procesamiento de los expresidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán cuando desde las filas socialistas cuestionaron la situación de la Comunidad de Madrid por los escándalos en torno a Cristina Cifuentes.

La también ministra de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales se defendió de esta manera en la sesión de control al Gobierno en el Senado, cuando la senadora socialista María Encarnación Moya le preguntó si considera que el Ejecutivo central está velando adecuadamente por los intereses de la ciudadanía de la Comunidad de Madrid.

Sáenz de Santamaría defendió, como hiciera Mariano Rajoy minutos antes, que la dimisión de Cifuentes nada tiene que ver con la gestión de la propia Comunidad. De ello se valió para recriminar a la senadora socialista que traiga a debate un asunto que afecta a una Asamblea autonómica. “¡Me parece de nota para un partido que presume de federalizante!”, exclamó.

Así las cosas, avisó que “quien ha de reprender no puede tener faltas” y consideró que el PSOE se ha abierto a sí mismo un “serio flanco” al hablar de los intereses de los ciudadanos de una comunidad autónoma cuando en sus propias filas tienen a Chaves y Griñán, “dos procesados con un juicio oral abierto y se pide para ellos penas de cárcel”.

La 'número dos' de Mariano Rajoy en La Moncloa hizo extensiva su crítica a la Comunidad Valenciana y a la presunta financiación ilegal del PSPV, un juicio que se dirime en dos juzgados y que afecta a “trece altos cargos”, entre los que se encuentran los ministerios que dirigieron los socialistas Bernat Soria, Beatriz Corredor y Cristina Narbona.

En consecuencia, la vicepresidenta del Gobierno reclamó respeto para la autonomía regional y sugirió a los socialistas preguntar sobre temas en los que “puedan dar más explicaciones y no tantas lecciones como pretenden”.

Moya denunció que la vicepresidenta no quisiese ahondar en la “crisis institucional” abierta en Madrid y que, en su opinión, tuvo su mayor reflejo en los actos institucionales del Dos de Mayo, con la ausencia de los cuatro expresidentes de la Comunidad que enarbolaron las siglas del PP −Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes−.

“¡No pueden ni dar la cara ante los ciudadanos ni ante las instituciones!”, evidenció la parlamentaria del PSOE, para quien la corrupción en el PP de Madrid es “endémica y estructural” porque desde “llevan 23 años esquilmando las arcas para la financiación del PP y el beneficio personal de sus dirigentes” de forma “consentida en Moncloa y en Génova”.