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Manuel Blanco, José Enrique Rodríguez y Julio Latorre, los tres bomberos sevillanos detenidos en 2016 en Lesbos (Grecia) cuando hacían labores de voluntariado en la ONG Proem-AID son juzgados a partir de este lunes.  

Los tres, que dejaron a un lado su familia y profesión para ayudar a los más necesitados, están acusados de un presunto delito de tráfico de personas, lo que podría acarrearles una condena de hasta 10 años de cárcel.  

A partir de hoy se sientan en el banquillo de un juzgado de la isla de Lesbos, después de que hasta dos años fueran arrestados en ese mismo lugar, cuando estaban intentando rescatar a un grupo de personas que estaban en riesgo de morir ahogados y que intentaban alcanzar las costas griegas desde Turquía huyendo de la guerra de Siria.

Las autoridades locales les acusan a los sevillanos de transporte ilegal de personas en situación irregular, al intentar introducirles en el país sin tener derecho legal para ello.