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Los 'millennials' no son sólo la generación de las redes sociales y los 'selfies', también son la de los contratos temporales a 10.780 euros anuales de media y la que cuenta con empleos para los que, por lo general, están sobrecualificados. Este panorama hace que actualmente los españoles sean de los que más tarde se emancipan de toda la Unión Europea, según el Consejo de la Juventud de España (CJE).

Si hubiera que establecer un perfil de un joven español de 26 años, seguramente tendría estudios superiores, hablaría idiomas y cobraría alrededor de 800 euros netos al mes. Viviría con sus padres o estaría alquilando una habitación -si es en Madrid por unos 400 euros- y habría firmado ya varios contratos de trabajo temporal.

El Consejo de la Juventud de España apunta que el 92,4% de los contratos que firmaron los menores de 30 años en 2017 fueron temporales, mientras que un 16,9% de estos jóvenes trabaja menos de 10 horas a la semana.

“Urge derogar las dos últimas reformas laborales para poner fin a la precarización del mundo del trabajo porque esta situación es insostenible”, aseguró el vicepresidente del CJE, Víctor Reloba. Y es que “no sólo niega la posibilidad de una vida digna a nuestra generación, sino que pone en peligro la sostenibilidad del Estado de Bienestar y nuestro sistema de pensiones”.

Este organismo reclama, con motivo del Día del Trabajo, una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a los 1.000 euros mensuales y aumentar la inspección y penalización a las empresas que abusen de los contratos temporales y precaricen a los jóvenes.

El Observatorio de Emancipación del CJE alertó hace unos meses de que la edad a la que los españoles abandonan el nido se sitúa en los 29 años, mientras que la media de la Unión Europea se fija en los 26. Y es que el 37,6% de la población menor de 30 años en España se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social por su nivel de ingresos.

FORMADOS Y PRECARIOS

Según el 'Barómetro de empleabilidad y empleo de los universitarios' elaborado por las universidades españolas y la Obra Social 'la Caixa', incluso los jóvenes con mayor formación sufren esta precariedad.

El 26,8% de los que han estudiado un máster universitario cobra menos de 1.000 euros al mes, mientras que sólo una minoría que apenas llega al 40% consigue ingresar más de 1.600, lo que significa que buena parte de ellos debería trabajar al menos cinco meses sólo para recuperar la inversión que hicieron para costear sus estudios de posgrado.

Toda esta situación provoca, según el Consejo de la Juventud, que dos tercios de los jóvenes sea incapaz de formar una familia con un hogar.