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La inspección educativa ha concluido que “no se desprende un trato degradante hacia el menor ni ningún hecho que pueda ser constitutivo de responsabilidad disciplinaria por el delito de acoso” en la actuación de los funcionarios docentes del Colegio Público de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal de Getafe.

Así lo comunicó este viernes la Comunidad de Madrid tras el análisis y revisión del caso. El Gobierno madrileño recuerda que, a través del Servicio de Inspección, abrió el pasado 18 de abril un expediente de información reservada respecto al caso de la denuncia “por posible hostigamiento y acoso” a un alumno con autismo del citado centro.

Una vez concluido este expediente de información “reservada”, que tenía como objeto revisar “si procedía la puesta en marcha de alguna medida por la vía administrativa”, tras analizar más de 20 horas de grabación del trato del personal del centro hacia este menor, “desde la Administración educativa se sigue a disposición de la investigación judicial, en cumplimiento de cualquiera de las medidas o actuaciones que se puedan dictar por dicha vía”, añadieron desde la Consejería de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid.

LA REACCIÓN DE LA MADRE

La madre del niño con autismo que denunció a tres trabajadoras del centro de educación especial Santiago Ramón y Cajal por insultar y vejar a su hijo aseguró este viernes “estar muy sorprendida” con las conclusiones de la inspección educativa, que no ha encontrado indicios de “trato degradante” en la actuación del colegio de Getafe (Madrid).

En un comunicado, la madre indicó que la inspección de la Consejería de Educación nunca contestó las cartas que le enviaron (ni la del 4 de diciembre de 2017 ni la del 8 de enero de este año) donde explicaban los hechos. En ellas exponía “todo lo que le estaba sucediendo a nuestro hijo y nunca nos contestaron”, por lo que el fallo de la inspección le resulta “muy sorprendente”.

Con todo, aseguró confiar en la Fiscalía y en la Justicia, en referencia a la investigación abierta por un juzgado de Getafe tras su denuncia. Asimismo, agradeció “todo el apoyo que diariamente nos llega por parte de personas anónimas, familias y asociaciones de padres y personas con autismo”.