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Se avecinan cambios importantes para los turistas que visiten Palma de Mallorca el próximo verano. 

Esta semana el pleno municipal aprobará una propuesta inicial, a la que se dará luz verde definitivamente en julio, por la que los propietarios de un piso o apartamento situado en la capital balear no podrán alquilar su vivienda a turistas. 

Según 'El País', solo se permitirá el arrendamiento de viviendas unifamiliares (casas aisladas o chalés), siempre y cuando no estén situadas en suelo rústico protegido.

Desde el Ayuntamiento aseguran que esta decisión ha sido tomada con el objetivo de “proteger” al residente y al trabajador, además de “priorizar el acceso a la vivienda”.