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El que fuera conseller de Presidencia de la Generalitat de Cataluña y candidato a la investidura como presidente autonómico, Jordi Turull, fue duro en su declaración indagatoria ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que instruye la causa del `procés´ por rebelión, y le reprochó que intente decidir quién debe ser el candidato a presidir la Generalitat. “Haga justicia y no política”, le llegó a pedir al magistrado.

Según su punto de vista, coincidente con el expresado por Josep Rull ayer, los poderes del Estado “se cruzan” porque es el Gobierno quien dice “cuándo” les procesan y “por qué delitos les condenarán”, y denunció que el Tribunal Supremo marca “quién tiene que ser el presidente de la Generalitat”.

Este miércoles estaban citados en el Tribuna Supremo para la declaración indagatoria los exconsellers Jordi Turull y Dolors Bassa y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell. Las dos mujeres han sido trasladadas desde la cárcel de Alcalá-Meco y Turull desde Estremera.

Jordi Turull y Dolors Bassa están procesados por rebelión y malversación de fondos públicos, mientras que Carme Forcadell lo está únicamente por rebelión. El exconseller de Presidencia y candidato a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña fue el primero en declarar, por espacio de 50 minutos, ante el juez Llarena.

El exconseller Turull fue candidato a la Presidencia de la Generalitat. Su investidura se sometió a una primera votación que no logró mayoría suficiente, pero no pudo acudir a la segunda votación, programada para 48 horas después, porque el juez le mandó a prisión provisional por riesgo de reiteración delictiva.

Durante la declaración, Turull insistió en que la decisión de volver a encarcelarlo el pasado 23 de marzo, porque “no garantiza un retorno acertado al autogobierno”, le coloca en la posición de “preso político”. “No sé si en noviembre era un preso político, pero ahora no tengo ninguna duda”, dijo el exconseller, según fuentes de la defensa.

En un momento de su declaración, Turull llegó a pedir a los jueces que “dejen de meter la justicia en la política” y más en concreto, dirigiéndose al juez Llarena, le dijo que “no pretendan decidir quién debe ser el candidato a la presidir la Generalitat”.

Desde el lunes, todos los encausados que han pasado por el Tribunal Supremo, a excepción de Joaquim Forn, han endurecido el discurso contra el juez. Varios han puesto en duda la imparcialidad del magistrado y han denunciado un proceso político y la vulneración de derechos fundamentales. En esa misma línea se expresó Turull, quien dijo al magistrado que ha sido él quien le ha “convertido en un preso político”.

También la exconsellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Dolors Bassa, compreció hoy. Su declaración fue breve y duró 15 minutos. Como la mayoría de los procesados, criticó el procedimiento judicial y la instrucción del juez Llarena, que considera que no ha sido “justo”.

Además, Bassa insistió en que la violencia que hubiera podido producirse durante la celebración del referéndum del 1-O “la produjo la intervención de la Policía Nacional y la Guardia Civil”.

Llarena cierra con estos tres exdirigentes la ronda de citaciones a los nueve procesados que están encarcelados de forma preventiva, tras haber llamado el lunes a Oriol Junqueras, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. El martes llamó a Joaquim Forn, Raül Romeva y Josep Rull.

De los 25 procesados en esta causa, sólo 18 comparecerán ante el juez en este trámite porque el resto se encuentra huido de la justicia española. Los nueve restantes tendrán que comparecer en el Supremo los días 7 y 8 de mayo.