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Minutos antes de las ocho de la mañana, la Guardia Urbana de Barcelona ha comenzado a desalojar el campamento independentista que se había instalado en la Plaza de Catalunya, y al que después se había sumado otro grupo de personas sin hogar. 

Algunos de ellos han recogido sus pertenencias sin protestar, mientras que otros se han encarado con los agentes aunque, hasta el momento, no se han vivido momentos de tensión. 

El Ayuntamiento de Barcelona ya había dado un ultimátum a los manifestantes: Les había dicho que tenían que abandonar ese lugar de cara a la celebración, el próximo lunes 23, del día de Sant Jordi.