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La crecida del Ebro ha anegado alrededor de 15.000 hectáreas de cultivo y granjas donde decenas de animales se encuentran atrapados al subir el nivel del agua. 

El partido animalista Pacma asegura que ha interpuesto una denuncia judicial por posible maltrato animal contra los propietarios de los animales que murieron ahogados y abandonados a su suerte en las granjas de Remolinos (situada cerca de la carretera A-126 a su paso por esta localidad) y Villafranca de Ebro (situada junto la salida 1B de la AP-2), ambas en Zaragoza. Se da la circunstancia, además, de que son las mismas granjas que en 2015 dejaron morir a sus animales durante las crecidas. Se estima que murieron 10.000 animales. 

El partido animalista denuncia que hay muchas granjas que prefieren cobrar los seguros antes de salvar a los animales.