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El próximo miércoles, la Audiencia Provincial iniciará un juicio contra un vecino de La Coruña que abusó de dos menores con el pretexto de ayudarles a conseguir ser modelos.

El primer caso se dio durante la primavera de 2012. Según recoge la Fiscalía, el acusado realizó una sesión fotográfica a una niña menor de edad, en la que se mostraba en ropa interior y adoptando diferentes posturas de índole sexual. Durante la sesión, el acusado “le tocó en el interior del muslo e intentó subirle la camiseta, al tiempo que le decía que abriera las piernas y se bajara las bragas, lo que la menor no hizo”. Para convencerla,  según informa 'ABC', el hombre le dio 5 euros, y le prometió otros 15 si accedía a sus peticiones.

Por otro lado, la segunda victima  fue un niño, sobrino de su compañero de piso. Los hechos ocurrieron en 2013, cuando el detenido ofreció al menor 50 euros por una nueva sesión de fotos. Realizó varias instantáneas del pequeño “a cuatro patas en una cama, en ropa interior y adoptando diversas posturas”, según refleja el informe de la acusación. 

“Al negarse el menor a quitarse la ropa interior, a lo que se opuso reiteradamente, le insistió para que le enseñase el pene, a lo que se negó el menor, por lo que el acusado intentó bajarle le calzoncillo, desistiendo ante la negativa del menor”, continúa el informe. No era la primera vez que el hombre actuaba contra el menor. En verano de 2012, en el mismo domicilio, el niño sufrió tocamientos mientras estaba dormido. “El acusado se puso a su lado y metió su mano por el interior de la camiseta del niño, cesando al despertar el menor”, denuncia la Fiscalía.

En 2013 los padres de los menores denunciaron los hechos ante las autoridades. Al hombre se le impuso la prohibición de acercarse a menos de 75 metros de los menores, además de comunicarse con ellos mediante cualquier vía.  La Fiscalía solicita para el acusado dos años y diez meses y tres años de prisión por un delito de abusos sexuales continuados y de abusos sexuales, así como la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de los niños y de comunicarse con ellos durante un plazo de seis y siete años. Se solicitan también indemnizaciones de 2.000 y 1.500 euros por el daño moral infligido.