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El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, subrayó este martes que el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont y sus exconsejeros procesados, huidos o en prisión preventiva están “exclusivamente en manos de la Justicia”.

Añadió que los dirigentes independentistas fueron advertidos de que sus actuaciones podían tener consecuencias penales y “no pueden presentarse como víctimas”. Sobre la euroorden respecto a Puigdemont y otros huidos, señaló que “la norma general es la entrega” a partir de la relación directa entre autoridades judiciales.

Méndez de Vigo hizo esta reflexión al inicio de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, añadiendo que los procesados no lo están “por sus ideas sino por graves actuaciones contrarias al Estado de derecho”, de las que “fueron advertidos reiteradamente de que sua actuaciones eran delictivas y podían tener consecuencias ante los tribunales”.

Igualmente, en referencia a sus partidos o candidaturas electorales, recordó que “los presentaron como candidatos a sabiendas de su situación procesal”, por lo que n iunos ni otros “pueden presentarse como victímas de una situación que conocían y propiciaban”.

“ATENTAR CONTRA LA UE”

El portavoz del Ejecutivo quiso deslindar la situación judicial de la política en Cataluña, donde el único candidato a la investidura, Jordi Turull, no logró votos suficientes, y reiteró que “nadie puede pretender situarse por encima de la ley”.

Méndez de Vigo quiso resaltar que pretender lo contrario es “atentar contra la UE”, que estableció mecanismos de cooperación basados en la”confianza mutua” entre los países, suprimiendo el derecho de asilo entre países miembros y facilitando la entrega de procesados con relación directa entre autoridades judiciales “sin intervención de los gobiernos”.

Para el caso de Puigdemont, subrayó que cumple “sobradamente” el requisito de que la pena prevista para sus delitos supere los 12 meses de prisión y recordó que Alemania tiene tipificado un delito similar por acciones contra la unidad nacional penado entre 10 años y cadena perpetua. Además, quiso recordar que este país es el que más veces solicitó a otros países la entrega de procesados, con 1.610 en 2015. Por todo ello, coligió que “la norma general es la entrega”, y lo extraordinario sería que Alemania no entregara a Puigdemont.