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El secretario de Estado para las Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, valoró este jueves que el presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha convertido en “el capitán araña” porque ha embarcado a su partido en “un lío” y “nadie se atreve a decir nada”.

Bermúdez de Castro se pronunció en estos términos en su intervención en la comisión creada en el Senado para el seguimiento del 155 y que dio luz verde a su aplicación en Cataluña, a unas horas de que se celebre en el Parlament el Pleno de investidura en el que el exconsejero de Presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, optará a la Presidencia de la Generalitat.

El 'número dos' de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se dirigió al senador del PDECat Josep Lluís Cleries para recriminarle la actitud “lamentable” que está teniendo Puigdemont. “Es el capitán araña, les ha embarcado a ustedes en un lío y luego coge y se larga”, aseveró.

También criticó que “la mayoría” de los integrantes del PDECat no se atrevan a decir a Puigdemont que “hasta aquí hemos llegado y ya vale”. En este sentido, avisó de que “recuperar la democracia”, que es lo que demandan desde el bloque independentista, es “tener un Gobierno que respete la ley”.

Demandó a los líderes independentistas que “bajen el balón al suelo”. “¿Creen que es normal convocar un Pleno con 16 horas por teléfono y sin escuchar a los portavoces?”, preguntó, para responder seguidamente que esto es “fortísimo” aunque “lo pinten como quieran”.

Bermúdez de Castro denunció que el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, no está actuando con responsabilidad, sino “de parte”. De esta forma, avisó, “está poniendo en riesgo a la gente innecesariamente”. “Mucha gente debe dar muchas explicaciones de por qué han llevado a Cataluña a este callejón sin salida”, añadió.

Finalmente, aseguró que el deseo del Gobierno de la nación es que “finalice el 155”, ya que se trata de una situación extraordinaria. “Debe de finalizar y haber un Gobierno ya normal”, sentenció, antes de invitar a las fuerzas políticas catalanas a defender sus ideas “desde la normalidad y la Constitución”, porque “por defender la independencia uno no va a la cárcel”.