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Una joven de 23 años ha sido detenida en la localidad de Calpe (Alicante) por denunciar falsamente que había sido secuestrada por tres hombres. Quería ocultar a su esposo que se había marchado con unos amigos de fiesta durante dos días, tal y como han informado fuentes de la Guardia Civil a 'ABC'.

“La salida se alargó durante dos días, por lo que ideó la historia del secuestro para que su marido no supiera lo que en realidad había pasado”, señalan fuentes de la investigación. La Guardia Civil movilizó a cerca de una decena de agentes para investigar durante nueve días unos hechos que realmente no se habían producido.

El marido de la joven denunció ante la Guardia Civil su desaparición el día después de que saliera de su casa por la mañana para ir a trabajar y no regresara. Manifestó que intentó llamarla por teléfono, pero que no daba señal. Además, tampoco pudo ponerse en contacto con el lugar donde trabajaba su cónyuge porque hacía poco que había empezado en él y desconocía exactamente dónde era.

La Guardia Civil inició su búsqueda de inmediato, pero nadie (vecinos, trabajo, familiares…) sabía nada. Justo a la mañana siguiente de la denuncia de su marido, la joven acudió a la Guardia Civil para decir que le habían secuestrado. Alega que se le acercó un vehículo todoterreno blanco en la calle, con tres hombres en su interior, que la obligaron a meterse dentro.

Según el relato de la mujer, después del rapto, la trasladaron hasta una casa de piedra en un descampado, le quitaron el bolso y le obligaron a beberse un vaso de agua que contenía alguna droga que la durmió. Tras ello, la abandonaron en una carretera de Villajoyosa (Alicante). Luego llegó como pudo a una parada de autobús, con el objetivo de volver a casa, según contó. Declaró a los agentes estar un poco mareada todavía y con dolor de cabeza.

Ahora está acusada de simular un delito. Ha sido puesta en libertad, aunque tiene la obligación de comparecer en el juzgado. Se enfrenta a una pena de seis meses a dos años de prisión.