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El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha dictado una providencia en la que cita para el proximo viernes, a las 10.30 horas, a todas las partes personadas en la causa que instruye en relación con el proceso secesionista de Cataluña, para notificarles el auto de procesamiento.

A la misma hora el magistrado cita a seis de los encausados (Carme Forcadell, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Dolors Bassa y Marta Rovira) acompañados de letrado, “a fin de practicar la comparecencia prevista en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal” sobre medidas cautelares.

Por tanto, el magistrado cierra la instrucción de la causa en relación a la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell; los exconsejeros Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa, y la 'número dos' de ERC, Marta Rovira, y les coloca a un paso de ir a juicio.

El juez desvelará en su auto los delitos que les imputa y, por tanto, si son acusados de rebelión o de sedición. El mimo viernes les han convocado para celebrar la comparecencia del artículo 505, que podría suponer la aplicación de nuevas medidas cautelares ante la proximidad del juicio, entre las que podría estar la prisión preventiva.

Ese auto, podría también recoger la inhabilitación para ejercer cargos públicos de los investigados, aunque no sería efectiva hasta que el procesamiento no fuera firme, es decir, hasta que la Sala no se pronuncie sobre los recursos que, sin duda, se presentarán en contra de la decisión del magistrado.

En cualquier caso, la posible inhabilitación sería una nueva dificultad para que el Parlamento catalán pueda abordar la convocatoria y celebración de una sesión de investidura en la que Jordi Turull podría ser el nuevo candidato del bloque independentista.

El instructor ha decidido cerrar la instrucción por la causa de rebelión y sedición y dejar a parte la pieza de malversación de caudales públicos, que se investigará en una pieza separada.