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Llega la primavera y con ella nuevos hábitos, actividades y planes para los días más largos y calurosos. En este escenario en el que parece que el ánimo es mejor tras superar los días de invierno, empezamos a sentir mayor felicidad y ganas de organizar planes. Si nuestros hábitos cambian a nivel general, también lo hace nuestra vida sexual.

Secreción de vitamina D

Esta vitamina es esencial para la correcta absorción del calcio y la protección de los huesos. Su déficit puede llevar a enfermedades como osteoporosis, y el sol es uno de los medios por los que podemos adquirirla. Algunos estudios han puesto de manifiesto que esta vitamina ayuda también a generar mayor nivel de testosterona, por lo que aumenta la libido y el deseo sexual.

Endorfinas

Con esta exposición al sol se obtiene a la vez una mayor secreción de estas hormonas que ayudan a reducir el estrés, levantando el ánimo y por tanto la recepción a la actividad sexual.

Aromaterapia

Con el calor los aromas se magnifican, sobre todo los perfumes más intensos, incidiendo además sobre las feromonas, encargadas de las relaciones interpersonales. Esta mezcla hace que durante la primavera nos mostremos más propensos a interactuar, y por tanto a mantener relaciones íntimas, recuerdan los expertos de Procare Health.

Astenia primaveral

No toda la influencia de esta época es positiva, ya que existen casos en los que estas semanas provocan irritabilidad, cansancio, somnolencia o cefaleas, entre otros síntomas. Las mujeres que padecen este trastorno tienden a ver reducida su libido, por lo que han empezado a comercializarse algunos productos como Libicare, un suplemento alimenticio, y el único desarrollado a partir de compuestos naturales que mejora no solo el deseo, sino también la excitación sexual.

Alergia. 

Esta época está también caracterizada por las alergias, que pueden influir en un menor deseo debido, precisamente, al malestar que supone el picor de ojos, estornudos y la desgana en general. En este sentido, lo mejor es esperar a que pasen los días de mayor virulencia, para poder disfrutar con posterioridad de unas relaciones plenas.