Compartir

Izmar Malak nació en la provincia de Alhucemas (Marruecos) hace dos años y medio con una hidrocefalia congénita que le provocó un crecimiento anormal de la cabeza, una malformación de la que ha sido intervenida con éxito en el Hospital Ruber Internacional de Madrid tras haber sido desahuciada en su país.

Según informó este lunes el centro hospitalario, hace un año los padres de Izmar, Abarki Souad e Izmar Aziz, “casi no podían salir de casa con su hija por lo que le pesaba la cabeza”. Presentaba una macrocefalia muy importante que le impedía realizar cualquier movimiento de la cabeza y no podía sostenerla al padecer una atrofia de la musculatura cervical”.

Además, sus movimientos oculares eran anormales (ojos en sol naciente) y presentaba un importante deterioro en las funciones cerebrales y congénitas. En el TAC y la resonancia magnética se encontró que la cavidad craneal estaba ocupada casi íntegramente por líquido cefalorraquídeo y el tejido cerebral era una mínima capa en la parte externa del cerebro. En su país no podían hacer nada por ella y en diferentes hospitales le pronosticaron que fallecería en unos meses.

A través de la Fundación Recover se realizó todo el proceso para trasladar a Izmar Malak y a sus padres a Madrid, al Hospital Ruber Internacional. Un equipo multidisciplinar del centro hospitalario integrado por las unidades de Pediatría, de Cirugía Maxilofacial y de Neurocirugía Infantil, así como el servicio de Neurorradiología realizaron las pruebas y estudios necesarios para determinar la patología y poder programar las cirugías que se llevaron a cabo en varias etapas.

El neurocirujano infantil Francisco González-Llanos explicó que “tras la retirada de los puntos de sutura, hemos colocado un casco corrector que la paciente deberá llevar durante los próximos tres meses para completar la remodelación y asegurar el desarrollo simétrico del cráneo. Finalmente, y una vez transcurridos seis meses, se procederá a una cirugía de remodelación de la parte frontal y orbitaria”.

Por su parte, el cirujano maxilofacial César Colmenero añadió que “actualmente Izmar Malak se relaciona con el entorno y muestra una función visual adecuada, comenzando a hablar y a mantener una estática adecuada de la cabeza y cuello”.