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Apenas ha pasado un mes y medio desde el lanzamiento del Falcon Heavy, el cohete de SpaceX que portaba un Tesla Roaster al espacio. Elon Musk, creador y fundador de Tesla, ya está enfocado en su próxima obsesión espacial. La empresa trabaja en un transporte que realice “vuelos cortos” a Marte.

Para lograr esto, SpaceX está desarrollando una nave interplanetaria, bautizada como el Big Fucking Rocket (BFR).

Así lo hizo saber públicamente en una intervención en el festival South by Southwest de Austin, Estados Unidos. “Los humanos deben priorizar la colonización de Marte para que la especie pueda ser conservada en caso de una tercera guerra mundial”, aseguró Musk.

Será a mediados de 2019 cuando el prototipo estará finalizado y se realizarán las primeras pruebas. Elon ve a esta vía como un camino de escape en caso de haber una guerra: “Creo que es importante tener una base autosostenible en Marte porque está lo suficientemente lejos de la Tierra como para que en el caso de una guerra sea más probable sobrevivir (…) Si hay una tercera guerra mundial queremos asegurarnos de que haya suficientes semillas de civilización humana en otro lugar para recuperarla”.

Así se estrelló la etapa central del Falcon Heavy en el mar:

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, ENTRE CEJA Y CEJA

El magnate manifestó en su intervención su preocupación por la inminente llegada de la inteligencia artificial a la sociedad. Para él, este sería el detonante de una tercera guerra mundial. 

No es la primera vez que el líder de Tesla y SpaceX se muestra en contra de esta tecnología. “Hasta que la gente no vea a los robots matar a personas por la calle no se entenderán los peligros de la inteligencia artificial”, señaló a mediados del 2017.