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Un técnico sanitario fue arrestado, encerrado en los calabozos y procesado durante dos meses como presunto autor de una agresión sexual, cuando realmente todo era mentira.

La historia de este suceso que nunca ocurrió tuvo lugar hace ocho años, cuando una mujer denunció ante la Policía Nacional que en el momento de ser trasladada en ambulancia al centro de salud del municipio coruñes de Labañou, uno de los técnicos sanitarios le habría obligado a practicar sexo oral. El médico, cuando estuvo preso, interpuso una denuncia contra esta mujer por delito de denuncia falsa.

Ocho años después de lo ocurrido, el Juzgado de lo Penal número 2 le ha dado la razón al aprobar una sentencia contra la mujer, a la que obligan a pagar 1.500 euros de multa y una indemnización de 12.000 euros al hombre por daños morales causados.