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El Consejo de Ministros ha aprobado en su reunión de este viernes el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.

Entre las principales novedades del plan destaca su contribución al reto demográfico en las zonas rurales. Para ello, se establecerán ayudas a los jóvenes para el acceso a la vivienda tanto en régimen de alquiler como de compra en aquellas zonas afectadas por la despoblación rural.

Dentro del plan, destaca también la medida que permitirá que el Estado central y las autonomías asuman el pago de entre 150 y 400 euros de alquiler a personas desahuciadas o colectivos vulnerables, con una aportación del 80% del Ministerio y del 20% de las autonomías.

Para disponer de viviendas donde ofrecer estos alquileres, que se podrán prolongar durante un periodo de dos años, prorrogable por otro más, Fomento tiene prevista la firma de un convenio marco con la Sareb y entidades financieras para contar con un parque suficiente.

Por su parte, los servicios sociales de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas se encargarán de determinar cuáles son las familias que pueden acceder a esta ayuda cuando se decrete el desahucio o cuando sea inminente.

AYUDAS PARA COMPRA

El plan contempla también ayudas de hasta 10.800 euros para que personas de hasta 35 años afronten los gastos de adquirir una vivienda, con un límite del 20% del valor del inmueble.

Otra de las principales novedades del plan es que se incrementa de 600 a 900 euros el coste máximo de los alquileres que se podrán beneficiar de las ayudas.

Para acceder a dicha ayuda, que será de un máximo del 40% del alquiler, los hogares deberán percibir una renta máxima de tres veces el Iprem (1.597,53 euros mensuales). La ayuda será por un máximo de tres años y en el caso de menores de 35 años podrán percibir hasta un 50% del alquiler.

En el caso de personas mayores con escasos recursos, que cuentan con el límite del 50% como los jóvenes, el plan contempla que las ayudas puedan destinarse también al pago de gastos de mantenimiento, comunidad y suministros para propietarios. Asimismo, contempla ayudas para promover obras de viviendas con instalaciones adecuadas para mayores.

Por otro lado, otra novedad es que el nuevo plan permitirá también ayudar a los promotores privados para que construyan viviendas protegidas con destino al alquiler.

En cuanto a la rehabilitación para mejorar la eficiencia energética, permitirá que las viviendas unifamiliares se beneficien de las ayudas, con un límite de 12.000 euros, y también que lo hagan los pisos de forma individual y no solo las comunidades, en este caso con un límite de 8.000 euros por inmueble.

Por su parte, las ayudas para obras de mejora de accesibilidad también se podrán aplicar a viviendas unifamiliares y a pisos de forma individual, además de subir su dotación.

En concreto, incrementa del 50% al 75% el porcentaje de la obra asumido por el Estado en el caso de adaptaciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida o mayores de 65 años.