Compartir

El sindicato de técnicos del
Ministerio de Hacienda (Gestha) señaló este miércoles que las mayores
diferencias en el salario entre hombres y mujeres se da en las comunidades de
Madrid, Asturias y Cataluña, junto a la ciudad autónoma de Ceuta, mientras que Canarias,
Extremadura, Baleares, Castilla-La Mancha y Murcia son las comunidades que
presentan menor brecha salarial.

Así se desprende del informe
'Brecha salarial y techo de cristal' publicado por Gestha, en el que se recoge
que la brecha salarial de la mujer en España alcanza los 4.745 euros respecto a
los hombres. Esta cantidad, tomando como referencia su sueldo, supone que las
mujeres cobran un 29,1% menos que los hombres.

Por provincias, la brecha también
muestra variaciones, de manera que las mayores diferencias de salarios se dan
en Madrid, Ceuta, Burgos, Asturias, Barcelona, Guadalajara, Zaragoza y
Castellón. En el otro lado de la balanza estarían Tenerife, Almería, Jaén,
Cuenca, Badajoz, Cáceres, Las Palmas y Zamora. En el caso de estos territorios
en los que la brecha es menor, Gestha explica que ello no se debe a que exista
una mayor igualdad sino a que los sueldos de mujeres y hombres en estas
autonomías y provincias son los más bajos de España.

SECTORES

Por sectores, los técnicos
señalan que la mayor brecha en términos absolutos se da en la actividad
financiera y aseguradora, donde, a pesar de que las mujeres reciben sus mejores
sueldos medios, cobran 15.865 euros menos que los hombres, lo que equivale a
que las mujeres tendrían que cobrar casi un 51% más para equiparar sus
retribuciones con la de los hombres.

En términos relativos, la mayor
brecha se localiza en el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura
y pesca), donde asciende hasta el 64,3%; y la menor se encuentra en el de la
construcción e inmobiliario.

Al mismo tiempo, Gestha denuncia
que la brecha salarial que afecta a un mayor número de mujeres trabajadoras (al
30,7% de ellas) alcanza el 22,1% y que se produce en el sector de servicios
sociales, como la educación, las actividades sanitarias, la administración
pública, la defensa y la seguridad social, que, según recuerda Gestha, son
prestados principalmente por las administraciones públicas españolas. Por ello,
aluden a la “dificultad de pedir o exigir medidas contra el techo de cristal en
las empresas si la propia Administración no da ejemplo”.

A continuación, en el segundo
sector con mayor empleo de la mujer (un 20,6%) se encontrarían las diferencias
existentes entre los empleados en comercio, reparaciones y transporte, sectores
en los que la brecha es del 45,1% del salario de la mujer. Y un porcentaje
similar, del 45,8%, se localiza entre los empleados en el sector de servicios a
las empresas, el tercero en ocupación de la mujer, con el 16,2%

Finalmente, el 15,1% de las
mujeres que desempeñan su labor en otros servicios personales y de ocio como la
hostelería y las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento,
perciben un 22,1% menos de sueldo.

Según Gestha se necesitarían casi
siete décadas para acabar con la brecha salarial, “lo que debería servir como
acicate para que esta equiparación pasara a formar parte del debate político y,
así, reducir las diferencias de sueldo en un plazo razonable de tiempo”.