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Una operación conjunta de la Guardia Civil y de la Policía Nacional ha permitido desarticular en Cádiz una banda de narcotraficantes conocida como el 'clan de los Pantoja', que fabricaba sus propias embarcaciones para trasladar hachís desde Marruecos.

Según informaron ambos cuerpos de seguridad, en el marco de esta intervención se ha detenido a 17 personas y se han cursado tres órdenes de detención internacionales.

En la llamada 'operación Festejo' se han llevado a cabo 18 registros simultáneos en Cádiz, Sevilla y Huelva, en los que se han intervenido tres toneladas de hachís, cinco embarcaciones, 14 vehículos y ocho armas de fuego.

Las Fuerzas de Seguridad del Estado destacaron que la investigación ha originado un importante intercambio de información con las autoridades de Marruecos, a fin de localizar y detener en ese país a los tres fugados relacionados con la organización.

SOFISTICADA ORGANIZACIÓN

El grupo desarticulado utilizaba una empresa náutica de Puerto Real donde se fabricaban las embarcaciones que luego se trasladaban a Marruecos a cargar la droga. La operación se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia en Cádiz de una organización delictiva con un buen nivel organizativo, dedicada a la introducción de hachís por la costa gaditana, que utilizaría como lugares de introducción la desembocadura del río Guadalquivir.

Las primeras investigaciones desvelaron que esta organización podría realizar las actividades ilícitas en las instalaciones de una náutica, ubicada en el término municipal de Puerto Real. En concreto, utilizaría esta empresa para la botadura de embarcaciones semirrígidas provistas con motores de gran cilindrada fabricadas expresamente para el traslado de la droga desde las costas marroquíes hasta el territorio nacional.

Posteriormente transportaban la droga en vehículos hasta la ciudad de Sevilla, donde se suministraba en partidas más pequeñas a otras organizaciones. Los agentes centraron las pesquisas sobre un clan familiar afincado en Algeciras, denominado 'Los Pantoja', con antecedentes por tráfico de drogas, que contaba con el apoyo de otros clanes ubicados en el Campo de Gibraltar, Sevilla y Sanlúcar de Barrameda.

A raíz de interceptar varios envíos de hachís que la organización había preparado, se puso de manifiesto que la organización tenía un gran poder económico y logístico, hasta tal punto que dejaron de recoger una embarcación valorada en más de 120.000 euros y que no pareciera importarles el robo de 500.000 euros por parte de uno de los subordinados.