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El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps y el expresidente de las Cortes valencianas Juan Cotino comparecen este miércoles en calidad de testigo en el juicio del caso Gürtel. Lo hacen después de que Ricardo Costa los acusara de dirigir la financiación ilegal del PP en esa comunidad a través de los actos en las campaña electorales en 2007 y 2008.

Camps aseguró este martes en el Congreso de los Diputados que nunca vio las cuentas del PP porque era una labor que no le correspondía y porque confiaba en las personas encargadas de ella, y que jamás se ha “entrometido” en supuestas adjudicaciones de obra pública. Sin embargo, en otro momento de la comparecencia, no dudó en asegurar que “las cuentas del PP valenciano fueron siempre absolutamente legales”. 

El expresidente de la Generalitat valenciana renonoció que su única propiedad sigue siendo el mismo piso compartido con su mujer que tenía cuando dejó el Congreso de los Diputados y que “nunca” ni él mismo ni nadie de sus gobiernos se ha enriquecido. “No lo habría permitido”, alertó.

“Tengo la tranquilidad absoluta de no haber cometido, ni una sola irregularidad, de no haber indicado ninguna irregularidad, de no haber consentido ni una sola irregularidad”, insistió, y de que a pesar de haber manejado presupuestos de miles de millones “ni un solo euro” se desvió para su enriquecimiento personal ni de su entorno

LA ACUSACIÓN DE COSTA

A finales de enero el ex secretario general del PP de Valencia Ricardo Costa confesó que el PP valenciano se financiaba de manera ilegal “con dinero negro” que aportaban empresarios a cambio de contratación pública. 

El “máximo responsable” de esa actividad ilegal, añadió, era Francisco Camps, expresidente de la Comunidad Valenciana y del partido en esa comunidad. Se refirió a empresas y cantidades y admitió su responsabilidad en esa financiación ilegal por no haberla denunciado pese a conocerla.

Al inicio de su comparecencia dijo, a preguntas de la Fiscalía, que sólo hizo una declaración sobre este asunto en 2012. “Declaré en instrucción en unas condiciones personales y familiares muy complejas, acaban de pasar un procedimiento judicial con muchas presiones, no he hablado nunca con los medios de comunicación y quiero contar ahora, después de una profunda reflexión, lo que ha concurrido”, indicó.

Según su relato, Camps era el responsable de “las decisiones más importantes” que se tomaban en relación a la campaña electoral en la que fue candidato. En 2007 las decisiones “las tomaba el presidente del PP, el señor Camps, que además era el candidato, si bien es cierto que contaba con el apoyo de un equipo que coordinaba la campaña, que estaba dirigido por Vicente Rambla”, aseguró.

Explicó que no había un presupuesto cerrado de la campaña y que la decisión de encargar su organización a la empresa Orange Market la tomó directamente el candidato, tras lo cual se lo “comunica Álvaro Pérez, aunque posteriormente tuve comunicación oficial”, aseguró.

Con su declaración confirmó lo dicho la pasada semana por el cabecilla de la 'Gürtel', Francisco Correa, y por sus máximos colaboradores, Pedro Crespo y Álvaro Pérez `El Bigotes´. Según dijo a preguntas de la Fiscalía, el PP pagaba con dinero de los empresarios: “Se pagaba de dos formas. En primer lugar con la subvención electoral de las Cortes. Y en el caso del PP, con aportaciones en efectivo de empresarios que tenían adjudicaciones con el Gobierno valenciano. Es cierto que el PP financiaba con dinero negro la campaña de 2007”.